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El Apócrifo de Juan

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Conservado: transcripción editada del Nombre Sagrado a partir de las fotografías de David Farkas de la fuente impresa. PARCIAL tal como se conserva: páginas impresas 462–469 (la historia y el comienzo de la obra). La obra continúa más allá de las páginas fotografiadas; el resto está en espera — nada ha sido completado. Los nombres gnósticos propios del libro impreso se transcriben tal como están impresos y se señalan, según la decisión de David — nunca se alteran en silencio.

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Entonces, mientras meditaba en estas cosas, vi los cielos abrirse y toda la creación debajo del cielo estaba resplandeciendo y el mundo se estremeció. Tuve miedo, y vi en la luz a un joven que estaba junto a mí. Mientras lo miraba se convirtió en un anciano. Y cambió su semblante de nuevo y se volvió como un siervo. No había muchos seres delante de mí, sino que había un solo ser con muchas formas compuesto de luz, y podían verse a través de cada uno, y había tres formas dentro del único ser.

Él me dijo: Juan, ¿por qué dudas, y por qué tienes miedo? (Mat. 28:17) ¿Entiendes esta imagen, no es así? No tengas miedo. Yo soy el que está con todos vosotros siempre. Yo soy el Padre y la Madre, y yo soy el Hijo. Yo soy el incontaminado y el incorruptible. He venido a enseñarte lo que es y lo que fue y lo que será, para que puedas conocer las cosas visibles e invisibles, y a enseñarte acerca de la raza recta e inmutable (inquebrantable / firme) del Hombre perfecto. Ahora, por lo tanto, levanta tu rostro, para que puedas recibir las cosas que te enseñaré hoy, y puedas darlas a tus compañeros espíritus que son de la raza recta e inmutable (firme / inquebrantable) del Hombre perfecto. (Ef. 4:13)

Y pregunté si podría entenderlo, y él me dijo: El Único Yahweh es un rey con nada sobre él. Es él quien existe como Yahweh y Padre de todo, el Invisible que gobierna sobre todo, que existe como incorruptible, que está en la luz pura que ningún ojo puede mirar.

Él es el Espíritu invisible. No es correcto pensar en él como un dios, o algo similar. Es más que dios, ya que no hay nada sobre él, porque nadie está sobre él. No existe dentro de nada inferior a él, porque todo existe dentro de él. Él se ha establecido a sí mismo. Es eterno, y autosuficiente. Es perfección completa. No le faltaba nada para ser completo y es continuamente perfecto en luz. Es ilimitado, ya que no había nadie antes de él que lo limitara. Es incognoscible, ya que no existe nadie anterior a él que lo comprenda. Es inconmensurable, ya que nadie fue capaz de medirlo. Es invisible, ya que nadie lo ha visto. Es eterno, ya que existe siempre. Es un enigma, ya que nadie fue capaz de aprehenderlo o explicarlo. Es innombrable, ya que no hay nadie que viniera antes de él para darle un nombre.

Él es Uno, luz inconmensurable, que es pura, santa e inmaculada. Es demasiado sagrado para hablar de él, siendo perfecto e incorruptible. Está más allá de la perfección, la bienaventuranza y la divinidad, porque es vastamente superior a todas ellas. No es corpóreo ni es incorpóreo. Es Uno y no puede ser calificado ni cuantificado, porque nadie puede comprenderlo. No está entre otros seres; en cambio, es muy superior a todos. Es superior a todas las cosas en que su esencia no es parte de los reinos, ni es parte del tiempo. Quien es parte de un reino fue creado de antemano. El tiempo no importa para él, ya que no recibe nada de otro, porque sería recibido en préstamo. Quien viene primero no necesita nada de nadie. Tal persona no espera nada de otro, porque sería recibido en préstamo. Quien viene primero no necesita nada de nadie. Tal persona se contempla expectantemente a sí misma en su propia luz. Es perfección majestuosa. Es mente pura e inconmensurable. Es el Bienaventurado que bendice a todos. Es el dador de vida, y os concede vida de sí mismo. Es el misericordioso, y da conocimiento. Es bondad que da bondad. Es misericordia y redención y concede misericordia. Es gracia que da gracia. No da porque tenga estas cosas, sino que da la luz inconmensurable e incomprensible de la cual fluyen todas las cosas.

¿Cómo he de hablaros acerca de él? Su reino es indestructible, está en paz y existe en silencio, en reposo antes que todo fuese. Él es la cabeza de todos los reinos (reinos), y les da fuerza en su bondad. Porque no conocemos las cosas que son indeciblemente sagradas, y no entendemos lo que no puede ser medido, excepto por aquel que fue creado de él, a saber, del Padre. Es él solo quien nos lo ha contado.

El que se contempla a sí mismo en la luz que lo rodea y que procede de él es el manantial del agua de vida. Es él quien sustenta todo el reino en todo modo, y es él quien contempla la imagen que ve en el manantial del Espíritu. Es él quien pone su deseo en la luz líquida que está en el manantial de la pura luz líquida que lo rodea. El pensamiento del Padre realizó una obra y ella fue creada de él. Es ella quien había aparecido delante de él en el resplandor de su luz. Esta es la primera potencia que fue antes de todas ellas y que fue creada de su mente. Ella es el Pensamiento del Todo y su luz resplandece como la luz de él. Es la potencia perfecta del invisible, la gloria perfecta del reino (reinos), la gloria del invisible. Ella es la primera potencia, la gloria de Barbelo, la gloria perfecta, porque gracias a él ella había salido, convino, el Preconocimiento, Espíritu puro, incontaminado, y fue ella quien alabó a aquel que precedió a todos ellos. Ella es la Madre-Padre, el primer hombre, el Espíritu Santo, el varón triple, la triple potencia, la andrógina de tres nombres, y el reino eterno entre los invisibles, y la primera en salir.

Ella pidió al Espíritu invisible, puro, incontaminado, Barbelo, que le diese Preconocimiento, y el pensamiento convino. Y cuando él hubo convenido, el Preconocimiento fue creado, y estuvo junto al Pensamiento. Se origina del pensamiento del Espíritu invisible, puro, incontaminado. El Preconocimiento lo glorificó a él y a su potencia perfecta, Barbelo. Fue por causa de ella que el Preconocimiento había sido creado.

Y ella pidió otra vez que le concediese Indestructibilidad, y él convino. Cuando él hubo convenido, la Indestructibilidad fue creada, y estuvo junto al Pensamiento Divino y el Preconocimiento. Glorificó al Invisible y a Barbelo, por causa de quienes había sido creada.

Y Barbelo pidió que le concediese Vida Eterna. Y el Espíritu invisible convino. Y cuando él hubo convenido, la Vida Eterna fue creada, y ellos asistieron y glorificaron al Espíritu invisible y a Barbelo, aquella por causa de quien habían sido creados. Y ella pidió otra vez que le concediese Verdad. Y el Espíritu invisible convino. Y cuando él hubo convenido, la Verdad fue creada, y ellos asistieron y glorificaron al invisible, excelente Espíritu y a su Barbelo, aquella por causa de quien habían sido creados. Esta es la creación quíntuple del reino del Padre, que es el primer hombre y la imagen del Espíritu invisible, que vino de Barbelo, que era el Pensamiento divino, Preconocimiento, Indestructibilidad, Vida Eterna y Verdad. Este es el ser andrógino quíntuple del reino, que es los diez tipos de reinos, que es el Padre. (Cinco, siendo a la vez varón y hembra, o ni varón ni hembra, se convierten en diez.)

Y él miró a Barbelo con su pura luz que rodea al Espíritu invisible, y sus chispas, y ella fue preñada por él. Y una chispa de luz produjo una luz semejante a su bienaventuranza, pero no igualó su grandeza. Este fue el hijo unigénito de la Madre-Padre que había salido. Es la única descendencia y el unigénito del Padre, la Luz pura.

Y el Espíritu invisible, puro, incontaminado se regocijó por la luz que fue creada, la que fue producida por la primera potencia de su Pensamiento, que es Barbelo. Y derramó su bondad sobre ella hasta que llegó a ser perfecta y no careció de ninguna bondad, porque él había ungido al niño con la bondad del Espíritu invisible. Era su niño y el niño estaba allí con él y él derramó sobre el niño una unción. E inmediatamente cuando el niño hubo recibido el Espíritu, glorificó al Espíritu Santo y al perfecto Pensamiento Divino, porque el niño debía a estos su existencia.

Y pidió que le fuese dada Mente como compañera de obra, y él convino de buena gana. Y cuando el Espíritu invisible hubo convenido, la Mente fue creada, y asistió al ungido (Mesías), glorificándolo a él y a Barbelo. Y todas estas cosas fueron creadas en silencio.

Y la Mente quiso iniciar una acción por la palabra del Espíritu invisible. Así, su voluntad llegó a ser una acción y apareció con la mente; y la luz la glorificó. Y la palabra siguió a la voluntad. Fue por causa de la palabra que el Mesías, el divino creado por sí mismo, creó todas las cosas. Y la Vida Eterna y su voluntad y la Mente y el Preconocimiento asistieron y glorificaron al Espíritu invisible y a Barbelo, por causa de quienes habían sido creados.

Y el Espíritu Santo perfeccionó y maduró al divino Creado por sí mismo, y trajo al hijo, juntamente con Barbelo, para que se presentase ante el poderoso e invisible, puro, incontaminado Espíritu como el divino Creado por sí mismo, el Mesías (el ungido) que proclamó en voz alta honor al espíritu. Fue creado por medio de la Previsión. Y el Espíritu invisible, puro, incontaminado colocó al divino Creado por sí mismo de la verdad sobre todas las cosas. E hizo que toda autoridad estuviese sujeta a él y a la Verdad, que está en él, para que pueda conocer el nombre del «Todo», cuyo nombre es exaltado sobre todo nombre. Ese nombre solo será pronunciado a aquellos que son dignos de él.

De la luz, que es el Mesías, hay incorruptibilidad y por el don del Espíritu cuatro luces resplandecieron del divino Creado por sí mismo. Él deseó que estuviesen con él. Y las tres son voluntad, pensamiento y vida. Y las cuatro potencias son Entendimiento, Gracia, Percepción y Reflexión.

Y la Gracia pertenece al reino sempiterno de la luminaria Harmozel, que es el primer ángel. Y hay otros tres reinos con este reino sempiterno: Gracia, Verdad y Forma. Y la segunda luminaria es Oriel, que tiene autoridad sobre el segundo reino sempiterno. Y hay otros tres reinos con él: Concepción, Percepción y Memoria. Y la tercera luminaria es Daveithai, que tiene autoridad sobre el tercer reino sempiterno. Y hay otros tres reinos con él: Entendimiento, Amor e Idea. Y a la cuarta luminaria, Eleleth, le fue dada autoridad sobre el cuarto reino sempiterno. Y hay otros tres reinos con él: Perfección, Paz y Sabiduría (Sophia). Estas son las cuatro luminarias que sirven al divino Creado por sí mismo. Estos son los doce reinos que sirven al hijo de dios, el Creado por sí mismo, el Mesías. Le sirven por la voluntad y la gracia del Espíritu invisible. Los doce reinos pertenecen al hijo del Creado por sí mismo. Todas las cosas fueron establecidas por la voluntad del Espíritu Santo por medio del Creado por sí mismo.

Del Preconocimiento de la mente perfecta, por la expresión de la voluntad del Espíritu invisible y la voluntad del Creado por sí mismo, vino a ser el Hombre perfecto. Él fue la primera revelación y la verdad. El Espíritu puro, incontaminado lo llamó «Adán, el Extranjero» (no del ser terrenal, sino perteneciente al reino divino). El espíritu lo colocó sobre el primer reino con el poderoso, el Creado por sí mismo, el Mesías, por la autoridad de la primera luminaria, Harmozel, y con él están sus potencias. Y el invisible dio a Adán el Extranjero una potencia espiritual invencible. Y Adán el Extranjero habló, glorificando y alabando al Espíritu invisible, diciendo: «Es por causa de ti que todo ha sido creado y por tanto, todo volverá a ti. Alabaré y glorificaré a ti y al Creado por sí mismo y a todos los reinos, los tres: el Padre, la Madre y el Hijo, que componen la potencia perfecta».

Y Adán el Extranjero colocó a su hijo Seth sobre el segundo reino en el cual está presente la segunda luminaria Oriel. Y en el segundo reino los hijos de Seth fueron establecidos sobre la tercera luminaria, Daveithai. Y las almas de los santos fueron alojadas allí. En el cuarto reino se guardan las almas de aquellos que no conocen el pleroma y que no se arrepintieron al instante. Estos son los que persistieron por un tiempo y se arrepintieron después; están en el área de la cuarta luminaria, Eleleth. Estos son los que glorifican al Espíritu invisible.

Y la Sophia del reino eterno manifestó un pensamiento de sí misma por medio del Espíritu invisible y el Preconocimiento. Quiso producir una semejanza de sí misma sin el consentimiento del Espíritu, pero él no lo había aprobado. Intentó esto sin el Espíritu y sin un dios varón, y sin permiso. No tuvo aprobación masculina así, no había hallado su acuerdo. Había considerado esto sin el consentimiento del Espíritu y el conocimiento de su complemento, pero sacó su creación de todos modos. Por causa de la potencia invencible que poseía, su pensamiento no permaneció ocioso, y algo salió de ella que era imperfecto y diferente de su apariencia porque lo había producido sin su complemento. No se parecía a su madre porque tiene otra forma.

Al contemplar ella los resultados de su deseo, se cambió en una forma de serpiente con rostro de león. Sus ojos eran como relámpagos semejantes a fuego que destellaban. Cuando lo vio, lo arrojó lejos de sí y lo echó fuera del reino para que ninguno de los inmortales pudiese verlo, porque lo había creado en ignorancia. Lo rodeó con una nube brillantemente resplandeciente y puso un trono en medio de la nube para que nadie pudiese verlo excepto el Espíritu Santo, que es llamado la madre de todo lo que vive. Y llamó su nombre Yaldabaoth.

Este es el primer Arconte que tomó gran potencia de su madre. Y la dejó y se apartó del reino en el cual había nacido. Llegó a ser fuerte y creó para sí otros reinos con una llama de fuego resplandeciente que aún existía. Y se apareó con su propio ego sin mente que tenía consigo (se masturbó / o fue como su madre e hizo el mismo acto de creación por sí solo) y trajo a la existencia autoridades para sí.

El nombre del primero es Athoth, a quien las generaciones llaman el segador. El segundo es Harmas, que es el ojo de la envidia. El tercero es Kalila-Oumbri. El cuarto es Yabel. El quinto es Adonaou, que es llamado Sabaoth (necio o caos). El sexto es Caín, a quien las generaciones de los humanos llaman el sol. El séptimo es Abel. El octavo es Abrisene. El noveno es Yobel. El décimo es Armoupieel. El undécimo es Melceir-Adonein. El duodécimo es Belias, él es quien está sobre la profundidad del Hades. (Estos podrían ser las 12 estaciones del zodíaco.)

Allí colocó siete reyes correspondientes a las secciones del cielo para reinar sobre los siete cielos y colocó cinco para reinar sobre la profundidad del abismo. (Había 7 planetas conocidos al tiempo de escribirse.) Y compartió su fuego con ellos, pero no renunció a ninguna potencia de la luz que había tomado de su madre, porque él es tinieblas de ignorancia.

Y cuando la luz es añadida a las tinieblas, hizo que las tinieblas resplandeciesen. Cuando las tinieblas son añadidas a la luz, oscurece la luz y llegó a ser ni luz ni tinieblas, sino que llegó a ser como penumbra.

Ahora el Arconte que es como la penumbra (oscuridad) tiene tres nombres. El primer nombre es Yaldabaoth (necio / hijo del caos), el segundo es Saklas, y el tercero es Samael. Y él es malo en la arrogancia y la insensatez que hay en él. Porque dijo: «Yo soy dios y no hay otro dios fuera de mí». (Isaías capítulos 45 y 46). Dijo esto porque no sabía de dónde se originó su fuerza, ni de dónde había venido él mismo.

Y los Arcontes crearon siete potencias para sí, y las potencias crearon para sí seis ángeles para cada una hasta que llegaron a ser 365 ángeles (el número de días en el año solar). Y estos son los cuerpos que pertenecen con los nombres. El primero es Athoth, tiene rostro de oveja; el segundo es Eloaio, tiene rostro de asno; el tercero es Astraphaio, tiene rostro de hiena; el cuarto es Yao, tiene rostro de serpiente con siete cabezas; el quinto es Sabaoth, tiene rostro de dragón; el sexto es Adonin, tiene rostro de simio; el séptimo es Sabbede (o Sabbataios), tiene un rostro que resplandecía como fuego. Esta es la naturaleza de siete tipos dentro de la semana.

Pero Yaldabaoth tenía una multitud de rostros, más que todos ellos, de modo que podía exhibir cualquier rostro que desease a cualquiera de ellos, cuando está en medio de serafines (serafines plural de serafín. Los serafines son una clase o tipo de ángel del cual, según este texto, Yaldabaoth parece ser la cabeza). Compartió su fuego con ellos y llegó a ser señor de ellos. Se llamó a sí mismo dios por causa de la potencia de la gloria (resplandor) que poseía que fue tomada de la luz de su madre. Se rebeló contra el lugar de donde había venido.

Y unió las siete potencias de sus pensamientos con las autoridades que estaban con él. Y cuando habló, llegó a ser (sucedió).

Y nombró a cada potencia comenzando con la más alta: La primera es bondad con la primera autoridad, Athoth; la segunda es preconocimiento con la segunda potencia, Eloaio; la tercera es divinidad con la tercera, Astraphaio); la cuarta es señorío con la cuarta potencia, Yao; la quinta es reino con la quinta, Sabaoth; la sexta es envidia con la sexta, Adonin; la séptima es entendimiento con la séptima, Sabbateon. Y cada una de estas tiene un reino (esfera o influencia) dentro del reino (reino de los cielos). Les fueron dados nombres según la gloria perteneciente al cielo por las potencias de su destructividad. Y había potencia en los nombres dados a ellas por su creador. Pero los nombres que les fueron dados según la gloria del cielo significarían su pérdida de potencia y su destrucción. Así tienen dos nombres.

Él (Yaldabaoth) creó todas las cosas y estructuró las cosas según el modelo del primer reino creado para que pudiese crear las cosas de una manera incorruptible. No fue porque hubiese visto jamás a los indestructibles, sino que la potencia en él, que había tomado de su madre, produjo en él la imagen del orden del universo. Y cuando vio la creación que lo rodeaba, la innumerable cantidad de ángeles alrededor de él que habían venido de él, les dijo: «Yo soy un dios celoso, y no hay otro dios fuera de mí». (Éxodo 20:5) Pero al anunciar esto había hecho saber a los ángeles que estaban con él que hay otro Yahweh. Si no hubiese otro dios, ¿por qué estaría celoso?

Entonces la madre comenzó a moverse de aquí para allá. Se dio cuenta de que ha perdido parte de sí misma cuando el resplandor de su luz se oscureció. Y llegó a ser más oscura porque su compañero había consorciado con ella.

Yo (Juan) dije: Yeshua, ¿qué significa que ella se movió de aquí para allá? Yeshua sonrió y dijo: «No pienses que sucedió del modo que Moisés dijo: ‘sobre las aguas’. (Génesis 1:2) No, no fue así, sino que cuando ella hubo visto la maldad que había sucedido, y el hecho de que su hijo le había robado, se arrepintió. En las tinieblas de la ignorancia comenzó a olvidar y a avergonzarse». No se atrevió a volver allá, sino que estaba inquieta. Esta inquietud era el moverse de aquí para allá.

Y el orgulloso robó potencia de su madre. Porque era ignorante y pensó que no había otro en existencia excepto su madre. Cuando vio innumerables ángeles que había creado, se exaltó a sí mismo sobre ellos. Cuando la madre se arrepintió y lloró grandemente. Todo el pleroma oyó la oración de su arrepentimiento, y alabaron al Espíritu invisible, puro, incontaminado por causa de ella. Y el Espíritu convino y cuando convino, el Espíritu Santo la ungió del invisible, puro pleroma. Porque su consorte no vino a ella solo, sino que le trajo por medio del pleroma lo que era necesario para restaurar lo que le faltaba. Y le fue permitido ascender, no a su propio reino sino al reino sobre su hijo, para que pudiese permanecer en el noveno (cielo / reino) hasta que restaurase lo que le faltaba en sí misma.

Y una voz llamó desde el reino más alto del cielo: «El Hombre existe y el hijo del Hombre». Y el Arconte principal, Yaldabaoth, lo oyó y pensó que la voz había venido de su madre. No supo de dónde vino. Él les enseñó, la santa y perfecta Madre-Padre, el Preconocimiento completo, la imagen del invisible que es el Padre de todas las cosas y por medio de quien todo vino a ser, el primer Hombre. Él es quien reveló su imagen en forma humana.

Y todo el reino del primer (principal) Arconte tembló, y los fundamentos del abismo se estremecieron. Y la parte inferior de las aguas, que están sobre el mundo material, fueron iluminadas por la aparición de su imagen que había sido revelada. Cuando todas las autoridades y el Arconte principal miraron, vieron toda la región de la parte inferior (de las aguas) que estaba iluminada. Y por la luz vieron la forma de la imagen (reflejada) en el agua.

Y él (Yaldabaoth) dijo a las autoridades de él: «Venid, hagamos un hombre usando la imagen de Yahweh como plantilla a nuestra semejanza, para que su imagen pueda llegar a ser una luz para nosotros». Y crearon por medio de sus varias potencias conforme a los rasgos de la imagen que les había aparecido. Cada autoridad suministró un rasgo en la forma de la imagen que Yaldabaoth había visto en su forma natural. Creó un ser semejante y relacionado a la semejanza del primer, perfecto Hombre. Y dijeron: «Llamémosle Adán (hombre), para que su nombre pueda ser una potencia de luz para nosotros».

Y las potencias comenzaron a crear. La primera, bondad, creó una esencia de hueso; y la segunda, Preconocimiento, creó una esencia de tendón; la tercera, Divinidad, creó una esencia de carne; y la cuarta, el Señorío, creó una esencia de médula; la quinta, el Reino creó una esencia de sangre; la sexta, Envidia, creó una esencia de piel; la séptima, Entendimiento, creó una esencia de cabello. La multitud de los ángeles estaba con él y recibieron de las potencias los siete elementos de lo natural (forma) para que pudiesen crear las proporciones de los miembros y la proporción de las nalgas y el correcto funcionamiento de cada una de las partes juntamente.

El primero comenzó a crear la cabeza. Eteraphaope-Abron creó su cabeza; Meniggesstroeth creó el cerebro; Asterechme creó el ojo derecho; Thasopomocha, el ojo izquierdo; Yeronmos, la oreja derecha; Bissoum, la oreja izquierda; Akioreim, la nariz; Banen-Ephroum, los labios; Amen, los dientes; Ibikan, las muelas; Basilademe, las amígdalas; Achcha, la úvula; Adaban, el cuello; Chaaman, las vértebras; Dearcho, la garganta; Tebar, el hombro derecho; [ilegible] el hombro izquierdo; Mniarcon, el codo derecho; [ilegible] el codo izquierdo; Abitrion, la axila derecha; Evanthen, la axila izquierda; Krys, la mano derecha; Beluai, la mano izquierda; Treneu, los dedos de la mano derecha; Balbel, los dedos de la mano izquierda; Kriman, las uñas de las manos; Astrops, el pecho derecho; Barroph, el pecho izquierdo; Baum, la articulación del hombro derecho; Ararim, la articulación del hombro izquierdo; Areche, el vientre; Phthave, el ombligo; Senabin, el abdomen; Geheth, las nalgas; [ilegible] la cadera izquierda; Chouk, la cadera derecha; Phine, el [ilegible]; Abenlenarchei, la médula; Chnoumeninorin, los huesos; Gesole, el estómago; Agromauna, el corazón; Bano, los pulmones; Sostrapal, el hígado; Anesimular, el bazo; Thopithro, los intestinos; Biblo, los riñones; Roeror, los tendones; Taphreo, la columna del cuerpo; Ipouspoboba, las venas, Bineborin, las arterias; Ationpnepheris, suyos son los alientos que están en todos los miembros; Entholleia, toda la carne; Bedouk, la nalga derecha; Arabei, el pene; Eilo, los testículos; Sorma, los genitales; Gorma-Kaiochlabar, el muslo derecho; Nebrith, el muslo izquierdo; Pserem, los riñones de la pierna derecha; Asaklas, el riñón izquierdo; Ormaoth, la pierna derecha; Emenun, la pierna izquierda; Knyx, la espinilla derecha; Tupelon, la espinilla izquierda; Achiel, la rodilla derecha; Phnene, la rodilla derecha; Phiouthrom, el pie derecho; Boabel, sus dedos, Trachoun, el pie izquierdo; Phikna, sus dedos; Miamai, las uñas de los pies; Labernioumim.

Y los que fueron designados sobre todas estas cosas son: Zathoth, Armas, Kallxa, Jabel, (Sabaoth, Caín, Abel). Y los que están particularmente activos en los miembros son la cabeza Diolimodraza, el cuello Ymmeax, el hombro derecho Yakouib, el hombro izquierdo Verton, la mano derecha Oudidi, la izquierda Arbao, los dedos de la mano derecha Lampno, los dedos de la mano izquierda Leekaphar, el pecho derecho Barbar, el pecho izquierdo Imae, el pecho Pisandriaptes, la articulación del hombro derecho Koadle, la articulación del hombro izquierdo Odeor, las costillas derechas Asphix, las costillas izquierdas Synogchouta, el vientre Arouph, el útero Sabalo, el muslo derecho Charcharb, el muslo izquierdo Chthaon, todos los genitales Bathoumoth, la pierna derecha Choux, la pierna izquierda Charcha, la espinilla derecha Aroer, la espinilla izquierda Toechtha, la rodilla derecha Aol, la rodilla izquierda Charaner, el pie derecho Bastan, sus dedos Archentechtha, el pie izquierdo Marephnounth, sus dedos Abrana.

Siete tienen potencia sobre todas estas cosas: Michael, Ouriel, Asmenedas, Saphasatoel, Aarmouriam, Richram, Amiorps. Y los que están a cargo de los sentidos son Archendekta; y el que está a cargo de las recepciones es Deitharbathas; y el que está a cargo de la imaginación es Oummaa; y el que está sobre la creatividad Aachiaram, y el que está sobre todo el impulso Riaramnacho.

El origen de los demonios que están en todo el cuerpo se conoce que son estos cuatro: calor, frío, humedad y sequedad. Y la madre de todos ellos es la creación material. Y el que rige sobre el calor es Philoxpha; y el que rige sobre el frío es Oroorrothos; y el que rige sobre lo que es seco es Erimacho; y el que rige sobre la humedad es Athuro. Y la madre de todas estas cosas es Onorthochrasesaei, que está con ellos sin límites, y ella se junta con todos ellos. Ella es verdaderamente material y ellos son sustentados por ella.

Los cuatro demonios gobernantes son: Ephmemphi, que está unido al placer, Yoko, que está unido al deseo, Nenentophni, que está unido a la aflicción, Blaomen, que está unido al temor, y la madre de todos ellos es Aesthesis-Ouch-Epi-Ptoe. Y de los cuatro demonios fueron creadas las pasiones. Y aflicción, vanidad, orgullo y cosas semejantes. El deseo engendró ira, enojo, ansiedad, luto y más. El placer engendró maldad, y cosas semejantes. El temor engendró pavor, servidumbre, agonía y amargura, y pasión impulsora, la incapacidad de ser satisfecho, y cosas semejantes.

[El cuerpo] había construido (formado) el cuerpo físico. Y su creación estaba completamente desprovista de actividad y estuvo inmóvil por mucho tiempo.

Y cuando la madre (Sophia) quiso recapturar la potencia que le fue tomada por el Arconte principal, oró a la Madre-Padre del Todo, que es muy misericordiosa. Él envió un decreto santo que contenía las cinco luces abajo al lugar donde residen los ángeles del Arconte principal. Ellos le aconsejaron (a Yaldabaoth) que debía sacar la potencia de la madre. Y dijeron a Yaldabaoth: «Sopla algo de tu espíritu en su rostro y su cuerpo se levantará». Y él sopló la potencia del espíritu de la madre en su (de Adán) rostro. (Génesis 2:7) Yaldabaoth no supo hacer esto porque estaba en ignorancia. Y la potencia de la madre salió de Yaldabaoth al cuerpo físico de Adán, que habían formado según la imagen de aquel que existe desde el principio. El cuerpo se movió y ganó fuerza, y fue iluminado.

Y en ese instante las otras potencias llegaron a ser celosas, aunque él (Adán) había sido creado por medio de todas ellas. Estaban celosas porque habían dado a Adán su potencia y ahora él era más inteligente que aquellos que lo habían hecho, y su mente era mayor que la del Arconte principal. Y cuando reconocieron que él estaba iluminado, y que podía pensar mejor que ellos, y que estaba libre de mal, lo tomaron y lo arrojaron al reino material más bajo.

Pero el Bienaventurado, la Madre-Padre, el que da y es misericordioso, tuvo misericordia de la potencia de la madre que había sido transmitida del Arconte principal porque no quiso que los Arcontes ganasen potencia sobre el cuerpo material otra vez. Por tanto, envió, un ayudante a Adán por su Espíritu que da y su gran compasión. El Pensamiento iluminado que sale de él es llamado «Vida» (Zoe significa vida y es el nombre de Eva en ciertos textos griegos y la Septuaginta). Y ella asiste a toda la criatura, trabajando con él y restaurándolo a su plenitud y enseñándole acerca del descenso (defectos) de su simiente y enseñándole acerca del camino de ascenso (volver a subir), que se basa en el modo en que él descendió. (Rom. 8:22)

Y el Pensamiento iluminado estaba escondido dentro de Adán para que los Arcontes no supiesen que ella estaba allí, sino que el Pensamiento pudiera restaurar (corregir) lo que le faltaba a la madre.

Y el hombre fue revelado por causa de la sombra de luz en él. Y su pensamiento era más alto que todos aquellos que lo habían hecho. Cuando miraron hacia arriba se dieron cuenta de que su pensamiento era superior. Entonces conspiraron con toda la fuerza de Arcontes y ángeles. Tomaron fuego y tierra y agua como una mezcla y añadieron los cuatro vientos ígneos. Y los trabajaron juntamente y causaron un gran ruido. Y trajeron a Adán a la sombra de la muerte para que pudiesen rehacerlo de tierra, agua, fuego y el espíritu (viento) que componen la materia. Esta fue la ignorancia de sus tinieblas y deseo, y su espíritu mentiroso (falso). Esta es la tumba del cuerpo reformado en que los ladrones habían vestido a Adán. Contenía los lazos del olvido y lo causó llegar a ser una entidad mortal. Él es el primero que descendió, y el primero en ser separado (del Todo Divino). Ahora, corresponde al Pensamiento de la luz que estaba en él despertar su pensamiento.

Y los Arcontes lo tomaron y lo colocaron en el paraíso. Y le dijeron: «Come a tu placer». (Génesis 2:16) porque su placer es amargo y su belleza está torcida. Su placer es trampa y sus árboles carecen de toda santidad y su fruto es veneno mortal y su promesa es muerte. Y el árbol de su vida lo habían colocado en el centro del paraíso (Génesis 2:9).

Y yo (Yeshua) enseñaré a todos vosotros el misterio de su vida. Es el plan que hicieron juntamente, que está hecho del modelo de su espíritu. La raíz de este árbol es amarga y sus ramas son muerte; su sombra es odio. Sus hojas son una trampa, y su flor es el ungüento del mal. Su fruto es muerte y su simiente es deseo. Brota (florece) en tinieblas. Los que lo prueban moran en el Hades, y descansan en tinieblas.

Pero lo que ellos llaman «el árbol del conocimiento del bien y del mal» es el Pensamiento de la luz. Se estacionaron delante de él para que Adán no pudiese entender su plenitud y reconocer su desnudez y avergonzarse. Pero fui yo (Yeshua) quien les hizo decidir lo que comieron.

Dije al salvador: Yeshua, ¿no fue la serpiente la que instruyó a Adán a comer? El salvador sonrió y dijo: La serpiente les instruyó a comer por causa de su mal deseo de producir lujuria sexual y destrucción para que Adán le fuese útil a él. Adán supo que era desobediente a Yaldabaoth porque la lujuria sexual del Pensamiento vivía en él y lo hacía más fuerte y más exacto en su pensamiento que el Arconte principal. Yaldabaoth quiso cosechar la potencia que él mismo había dado a Adán. E hizo que Adán olvidase.

Y dije al salvador: «¿Qué es este olvido?» Él dijo: «No es como Moisés escribió y no es como habéis oído. Él escribió en su primer libro: ‘Lo puso a dormir’ (Génesis 2:21), pero así fue como Adán lo percibió. Porque también dijo por el profeta: ‘Haré pesadas sus mentes, para que no perciban ni entiendan’. (Isaías 6:10)».

El Pensamiento de la luz se escondió en Adán. El Arconte principal quiso sacarla por su costilla, pero el Pensamiento de la luz no puede ser aprehendido. Aunque las tinieblas la persiguieron, no la atraparon. Yaldabaoth sacó parte de la potencia de Adán y creó otra y formó una mujer, usando el modelo del Pensamiento que había visto. La potencia que había tomado de Adán fue formada en la hembra. Esto es lo que sucedió y no como Moisés dijo: «Ella fue formada del hueso de su costilla». (Génesis 2:21)

Adán vio a la mujer junto a él. En ese instante apareció el Pensamiento iluminado. Ella levantó el velo que ocluía su mente. Adán se serenó de la embriaguez de las tinieblas y reconoció a su contraparte (complemento / acuerdo), y dijo: Esto es en verdad hueso de mis huesos y carne de mi carne. (Génesis 2:23) Por tanto el hombre dejará a su padre y a su madre, y se unirá a su mujer, y ambos serán una sola carne. (Génesis 2:24) Porque su compañera le será enviada y él dejará a su padre y a su madre.

Nuestra hermana Sophia es la que descendió inocentemente para reclamar lo que ha perdido. Por eso fue llamada Vida, porque ella es la madre de todas las cosas vivientes, por el Preconocimiento de la soberanía del cielo. Por medio de ella los que viven han gustado el Conocimiento perfecto. Yo (Yeshua) aparecí en la forma de un águila sobre el árbol del conocimiento, que es el Pensamiento del Preconocimiento de la pura luz. Hice esto para poder enseñarles y despertarles del sueño profundo. Porque ambos estaban en un estado caído, y reconocieron que estaban desnudos. El Pensamiento les apareció en la forma de luz y ella despertó sus mentes.

Cuando Yaldabaoth notó que huyeron de él, maldijo la tierra que había hecho. Encontró a la mujer cuando ella se estaba preparando para su esposo. Él era señor sobre ella, aunque no supo que el misterio fue instituido por el plan santo, así que tuvieron miedo de rebelarse contra Yaldabaoth. Y demostró a sus ángeles la ignorancia en él echándolos fuera del paraíso, y los vistió en negrura oscurecedora.

Y el Arconte principal, Yaldabaoth, vio a la virgen de pie junto a Adán, pero ignoraba el hecho de que el Pensamiento iluminado de vida había aparecido en ella. Pero cuando el Preconocimiento del Todo lo notó, ella envió agentes y ellos rápidamente robaron la vida (Zoe) de Eva.

Entonces, el Arconte principal la sedujo y concibió dos hijos en ella. El primero es Eloim y el segundo es Yahweh. Eloim tiene un rostro como un oso y Yahweh tiene un rostro como un gato. El uno es justo, pero el otro es injusto. (Yahweh está relacionado con el Nuevo Testamento y es considerado celoso, vengativo, iracundo.) Él puso a Yahweh sobre fuego y viento, y puso a Eloim sobre agua y tierra. Y los nombró Caín y Abel en un intento de engañar.

La relación sexual continúa hasta este mismo día por causa del Arconte principal. Él instiló deseo sexual en la mujer que pertenece a Adán. Y Adán, por la relación, causó que los cuerpos fuesen replicados, y Yaldabaoth les sopló con su espíritu fraudulento.

Y puso a los dos Arcontes (Elohim y Yahweh) sobre elementos principales, para que pudiesen reinar sobre la tumba (cuerpo). Cuando Adán reconoció la imagen de su propio Preconocimiento, engendró la imagen del hijo del hombre (Yeshua) y lo llamó Seth, según la manera de la raza divina que vive en los reinos etéreos. La madre (Sophia) envió su espíritu también. Estaba en su imagen y era una réplica de aquellos que están en el pleroma. De este modo ella preparará una morada para los reinos que han de venir.

Yaldaboath les hizo beber agua de olvido que él había hecho para que no pudiesen recordar de dónde vinieron

Acerca de esta edición — fuente y material editorial

MATERIAL PRELIMINAR — p. 462: Historia del Apócrifo de Juan

El Apócrifo, o «Secretos» de Juan, forma la piedra angular de la mitología y la cosmología gnósticas. En este texto se nos presentan las principales entidades de la creación y del señorío. Aprendemos cómo el universo, incluyendo la tierra y el hombre, vino a la existencia. El origen del mal, el dios creador y el mundo material se explican en detalle. La historia parece ser una mezcla de varios sistemas de creencias, incluyendo los de Platón, y parece haber tomado libremente del formato de la mitología griega.

El texto básico del Apócrifo [ilegible] basado en los capítulos 1 a 3 de Génesis [ilegible]. La historia está basada libremente en Juan, quien parece [ilegible]. El Apócrifo de Juan existía en alguna forma antes del 185 d.C., cuando un libro llamado el Apócrifo de Juan fue referido por Ireneo en su libro, Contra las Herejías (Adversus Haereses), escrito en ese año. Ireneo informó acerca de los textos gnósticos diciendo que los maestros en las comunidades mesiánicas del siglo II estaban escribiendo sus propios libros para ganar conversos. Llamó a estos libros «un número indescriptible de [escritos] secretos e ilegítimos [ilegible]» (A.H. 1.20.1) forjados, para desconcertar las mentes de personas necias, que son ignorantes de las verdaderas escrituras.

El Apócrifo de Juan continuó siendo circulado, expandido y embellecido durante los siguientes setecientos años. El documento estaba presuntamente en uso durante el siglo VIII d.C. Los audianos de Mesopotamia, [ilegible] de Yeshua así como otros textos gnósticos.

[Ilegible — un párrafo concerniente a Ireneo, perdido y recuperado en Nag Hammadi en 1945:] tan enfureció a Ireneo se perdió y permaneció así hasta 1945, cuando una biblioteca de códices en papiro del siglo IV d.C. fue encontrada en Nag Hammadi, en Egipto. El Apócrifo de Juan estaba entre los textos. Cuatro versiones han sido encontradas hasta ahora. Estas se componen de una versión larga, de la cual tenemos dos manuscritos coptos idénticos. Una versión corta también es copta, pero difiere de las otras al eliminar ciertos detalles. Entre los textos, se había encontrado un tercer manuscrito que difiere ligeramente del primer manuscrito más corto en estilo y vocabulario. Se ha encontrado un fragmento que muestra algunas diferencias menores que lo distinguen de los otros. Es la versión más larga la que se presenta aquí. Cuál, si alguno, de estos textos es original no ha sido determinado, sin embargo, una cohesión general de pensamiento [ilegible]. Esto podría deberse a adiciones y embellecimientos sembrados a través de las versiones más cortas y menos detalladas.

Como ya hemos cubierto la idea general detrás de la mitología gnóstica, no necesita repetirse aquí. Sin embargo, un cuadro que muestre los personajes principales y su posición en el árbol genealógico divino podría servirnos bien. Se muestra abajo.

Reparto Simplificado de Personajes [El cuadro está dispuesto como un diagrama descendente, de arriba a abajo:]

«Todo Divino», «Espíritu» o «Padre» | Pensamiento Divino o Barbelo | Pre- [¿conocimiento?] / Indestruct- [¿ibilidad?] / Pre- [¿conocimiento?] / Eterno / Verdad / conocimiento / habilidad / pensamiento / Vida | Mesías, el creado por sí mismo, Hombre perfecto | Sophia o sabiduría | Elohim y Yaldabaoth (que también es conocido como Yahweh) | El hombre y el universo material

[Nota: la fila del medio del cuadro está parcialmente oscurecida en la fotografía; los fragmentos visibles leen «Pre-», «Indestruct-», «Pre-», «Eterno», «Verdad», «conocimiento», «habilidad», «pensamiento», «Vida» — los eones/atributos que descienden de Barbelo al Mesías.]

EL APÓCRIFO DE JUAN (pp. 463-469)

La enseñanza del salvador, que revelará los misterios de las cosas ocultas que él enseñó a Juan, su discípulo, en silencio. El día cuando Juan, el hermano de Santiago, los hijos de Zebedeo, había venido al templo, un fariseo llamado Arimanius se acercó a él y dijo: «¿Dónde está tu maestro a quien seguías? Él le dijo: Ha vuelto al lugar de donde vino. El fariseo le dijo: «Este nazareno te engañó con su engaño. Llenó tus oídos de mentiras, y cerró vuestros corazones y os apartó a todos de las tradiciones de vuestros padres».

Cuando yo, Juan, oí estas cosas me alejé del templo hacia el desierto. Me afligí grandemente en mi corazón, diciendo: ¿Cómo fue designado el salvador, y por qué fue enviado al mundo por su Padre, y quién es su Padre que lo envió, y a qué reino iremos? ¿Qué quiso decir cuando nos dijo: Este reino al que iréis es un reino imperecedero, pero no nos enseñó de qué clase es?