Filipenses
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La Edición Restaurada del Editor es un testimonio independiente: el máster editorial recuperado de este libro (el Máster Editorial del Nuevo Testamento v05, recuperado el 2026-10-17), ofrecido como descarga junto al texto de lectura de esta página — no es el mismo texto que la página de lectura. El máster es anterior a las decisiones de David sobre el Nombre Sagrado del 2026-10-11 y sigue su convención de nombres anterior (the Father → Elohim; el título Lord → Sovereign; el «lord» humano → master); la página de lectura sigue las decisiones actuales. El estado del propio máster: Mateo y Marcos verificados y congelados; Lucas–Apocalipsis con revisión contextual pendiente. Este PDF es la edición en inglés.
Capítulo 1
1 Pablo y Timoteo, siervos de Yeshua Mesías, a todos los santos en Yeshua Mesías que están en Filipos, con los obispos y diáconos:
2 Gracia a vosotros, y paz, de Yahweh nuestro Padre, y de Yeshua Mesías.
3 Doy gracias a mi Yahweh cada vez que me acuerdo de vosotros,
4 siempre en todas mis oraciones por todos vosotros, haciendo la petición con gozo,
5 por vuestra comunión en el evangelio desde el primer día hasta ahora;
6 estando confiado de esto mismo, que el que comenzó en vosotros la buena obra, la perfeccionará hasta el día de Yeshua Mesías:
7 como es justo que yo piense esto de todos vosotros, porque os tengo en mi corazón; ya que tanto en mis prisiones, como en la defensa y confirmación del evangelio, todos vosotros sois partícipes de mi gracia.
8 Porque Yahweh me es testigo de cuánto os anhelo a todos vosotros en las entrañas de Yeshua Mesías.
9 Y esto oro, que vuestro amor abunde aún más y más en conocimiento y en todo discernimiento;
10 para que aprobéis las cosas excelentes; para que seáis sinceros y sin ofensa hasta el día del Mesías.
11 llenos de los frutos de justicia, que son por Yeshua Mesías, para gloria y alabanza de Yahweh.
12 Pero quiero que sepáis, hermanos, que las cosas que me han sucedido han redundado más bien para el progreso del evangelio;
13 de modo que mis prisiones en el Mesías se han hecho manifiestas en todo el palacio, y en todos los demás lugares;
14 y muchos de los hermanos en Yeshua, cobrando confianza por mis prisiones, se atreven mucho más a hablar la palabra sin temor.
15 Algunos, a la verdad, predican al Mesías por envidia y contienda; y algunos también de buena voluntad:
16 Los primeros predican al Mesías por contención, no sinceramente, suponiendo añadir aflicción a mis prisiones:
17 pero los otros por amor, sabiendo que estoy puesto para la defensa del evangelio.
18 ¿Qué, pues? No obstante, de cualquier manera, sea con pretexto, o en verdad, el Mesías es predicado; y en esto me regocijo, sí, y me regocijaré.
19 Porque sé que esto resultará en mi salvación por vuestra oración, y el suministro del Espíritu de Yeshua Mesías,
20 según mi ardiente expectativa y esperanza, de que en nada seré avergonzado, sino que con toda confianza, como siempre, así también ahora el Mesías será magnificado en mi cuerpo, sea por vida, o por muerte.
21 Porque para mí el vivir es el Mesías, y el morir es ganancia.
22 Pero si el vivir en la carne, esto es el fruto de mi labor: y no sé qué escoger.
23 Porque estoy puesto en estrecho entre los dos, teniendo deseo de partir, y estar con el Mesías; lo cual es muchísimo mejor:
24 pero el permanecer en la carne es más necesario por vosotros.
25 Y confiado en esto, sé que permaneceré y continuaré con todos vosotros para vuestro progreso y gozo de la fe;
26 para que vuestro regocijo abunde en Yeshua Mesías por mí, por mi venida otra vez a vosotros.
27 Solamente que os conduzcáis como es digno del evangelio del Mesías: para que, sea que vaya a veros, o que esté ausente, oiga de vuestros asuntos, que estáis firmes en un mismo espíritu, con una misma mente luchando juntos por la fe del evangelio;
28 y en nada intimidados por los adversarios: lo cual es para ellos una señal manifiesta de perdición, pero para vosotros de salvación, y esto de Yahweh.
29 Porque a vosotros os es concedido por causa del Mesías, no solo que creáis en él, sino también que padezcáis por él;
30 teniendo el mismo conflicto que visteis en mí, y ahora oís que está en mí.
Capítulo 2
1 Si hay, pues, alguna consolación en Mesías, si algún consuelo de amor, si alguna comunión del Espíritu, si algunas entrañas y misericordias,
2 completad mi gozo, para que seáis de un mismo sentir, teniendo el mismo amor, unánimes, sintiendo una misma cosa.
3 Nada hagáis por contienda o por vanagloria; antes bien en humildad, estimando cada uno a los demás como superiores a él mismo.
4 No mirando cada uno por lo suyo propio, sino cada cual también por lo de los otros.
5 Haya, pues, en vosotros este sentir que hubo también en Mesías Yeshua:
6 el cual, siendo en forma de Yahweh, no estimó el ser igual a Yahweh como cosa a que aferrarse,
7 sino que se despojó a sí mismo, tomando forma de siervo, hecho semejante a los hombres:
8 y hallado en la condición de hombre, se humilló a sí mismo, haciéndose obediente hasta la muerte, y muerte de cruz.
9 Por lo cual Yahweh también le exaltó hasta lo sumo, y le dio un nombre que es sobre todo nombre:
10 para que en el nombre de Yeshua se doble toda rodilla, de los que están en los cielos, y en la tierra, y debajo de la tierra;
11 y toda lengua confiese que Yeshua Mesías es Yeshua, para gloria de Yahweh Padre.
12 Por tanto, amados míos, como siempre habéis obedecido, no como en mi presencia solamente, sino mucho más ahora en mi ausencia, ocupaos en vuestra salvación con temor y temblor.
13 Porque Yahweh es el que en vosotros obra así el querer como el hacer, por su buena voluntad.
14 Haced todo sin murmuraciones y contiendas:
15 para que seáis irreprensibles y sencillos, hijos de Yahweh sin mancha, en medio de una nación torcida y perversa, en medio de la cual resplandecéis como luminares en el mundo;
16 reteniendo la palabra de vida; para que yo pueda regocijarme en el día del Mesías, de que no he corrido en vano, ni en vano he trabajado.
17 Y aunque sea derramado en libación sobre el sacrificio y servicio de vuestra fe, me gozo, y me regocijo con todos vosotros.
18 Y asimismo gozaos y regocijaos también vosotros conmigo.
19 Pero espero en Yeshua enviaros pronto a Timoteo, para que yo también sea confortado, al saber de vuestro estado.
20 Porque a ninguno tengo de ese mismo ánimo, que sinceramente se interese por vosotros.
21 Porque todos buscan lo suyo propio, no lo que es de Yeshua Mesías.
22 Pero ya conocéis las pruebas de él, que como hijo a padre, ha servido conmigo en el evangelio.
23 A este, pues, espero enviar en seguida, tan pronto como vea cómo van mis asuntos.
24 Pero confío en Yeshua que yo también iré pronto a vosotros.
25 Mas tuve por necesario enviaros a Epafrodito, mi hermano, y compañero de trabajo, y compañero de milicia, pero vuestro mensajero, y el que ministró a mis necesidades.
26 Porque él tenía gran deseo de veros a todos vosotros, y estaba muy angustiado, porque habíais oído que había estado enfermo.
27 Porque ciertamente estuvo enfermo, a punto de morir: pero Yahweh tuvo misericordia de él, y no solamente de él, sino también de mí, para que yo no tuviese tristeza sobre tristeza.
28 Así que le envío con mayor solicitud, para que al verle de nuevo, os gocéis, y yo esté con menos tristeza.
29 Recibidle, pues, en Yeshua con todo gozo, y tened en estima a los que son como él:
30 Porque por la obra del Mesías estuvo próximo a la muerte, exponiendo su vida para suplir lo que faltaba en vuestro servicio hacia mí.
Capítulo 3
1 Por lo demás, hermanos míos, regocijaos en Yeshua. Escribir las mismas cosas a vosotros, a mí no me es gravoso, pero para vosotros es seguro.
2 Guardaos de los perros, guardaos de los malos obreros, guardaos de los de la concisión.
3 Porque nosotros somos la circuncisión, los que adoramos a Yahweh en espíritu, y nos regocijamos en Mesías Yeshua, y no tenemos confianza en la carne.
4 Aunque yo tengo también de qué confiar en la carne. Si algún otro piensa que tiene de qué confiar en la carne, yo más:
5 Circuncidado al octavo día, del linaje de Israel, de la tribu de Benjamín, hebreo de hebreos; en cuanto a la ley, fariseo;
6 en cuanto a celo, perseguidor de la iglesia; en cuanto a la justicia que está en la ley, irreprensible.
7 Pero cuantas cosas eran para mí ganancia, las he estimado como pérdida por el Mesías.
8 Y ciertamente, estimo además todas las cosas como pérdida por la excelencia del conocimiento de Mesías Yeshua mi Yeshua: por quien he sufrido la pérdida de todas las cosas, y las tengo por estiércol, para ganar a Mesías,
9 y ser hallado en él, no teniendo mi propia justicia, que es de la ley, sino la que es por la fe del Mesías, la justicia que es de Yahweh por la fe:
10 para conocerle a él, y el poder de su resurrección, y la participación de sus padecimientos, siendo conformado a su muerte;
11 si en alguna manera llegase a la resurrección de los muertos.
12 No que lo haya alcanzado ya, ni que ya sea perfecto: sino que prosigo, por ver si logro asir aquello para lo cual fui también asido por Mesías Yeshua.
13 Hermanos, yo mismo no pretendo haberlo ya alcanzado: pero una cosa hago, olvidando ciertamente lo que queda atrás, y extendiéndome a lo que está delante,
14 prosigo a la meta, al premio del supremo llamamiento de Yahweh en Mesías Yeshua.
15 Así que, todos los que somos perfectos, esto mismo sintamos: y si en alguna cosa sentís otra cosa, Yahweh también os revelará esto.
16 Pero a lo que hemos llegado ya, andemos según la misma regla, sintamos la misma cosa.
17 Hermanos, sed imitadores de mí juntos, y mirad a los que así andan, según el ejemplo que tenéis en nosotros.
18 (Porque muchos andan, de quienes os dije muchas veces, y ahora os lo digo también llorando, que son enemigos de la cruz del Mesías:
19 cuyo fin es la perdición, cuyo dios es el vientre, y cuya gloria está en su vergüenza, los que piensan en las cosas terrenales.)
20 Porque nuestra ciudadanía está en los cielos; de donde también esperamos al Salvador, Yeshua Mesías:
21 el cual transformará el cuerpo de nuestra vileza, para que sea semejante al cuerpo de la gloria suya, según la operación con la cual puede también sujetar a sí mismo todas las cosas.
Capítulo 4
1 Así que, hermanos míos amados y deseados, mi gozo y corona, estad así firmes en Yeshua, mis amados.
2 Ruego a Evodia, y ruego a Síntique, que sean de un mismo sentir en Yeshua.
3 Y te ruego también a ti, compañero fiel, ayuda a aquellas que trabajaron conmigo en el evangelio, con Clemente también, y con mis otros colaboradores, cuyos nombres están en el libro de la vida.
4 Regocijaos en Yeshua siempre: otra vez digo, regocijaos.
5 Vuestra moderación sea conocida de todos los hombres. Yeshua está cerca.
6 Por nada estéis afanosos; sino sean conocidas vuestras peticiones delante de Yahweh en toda oración y ruego, con acción de gracias.
7 Y la paz de Yahweh, que sobrepasa todo entendimiento, guardará vuestros corazones y vuestras mentes en Mesías Yeshua.
8 Por lo demás, hermanos, todo lo que es verdadero, todo lo que es honesto, todo lo que es justo, todo lo que es puro, todo lo que es amable, todo lo que es de buen nombre; si hay alguna virtud, y si hay algo digno de alabanza, en esto pensad.
9 Las cosas que habéis aprendido, y recibido, y oído, y visto en mí, haced: y el Yahweh de paz estará con vosotros.
10 Pero me regocijé grandemente en Yeshua, de que al fin habéis revivido vuestro cuidado de mí; en lo cual también estabais solícitos, pero os faltaba la oportunidad.
11 No que hable en cuanto a necesidad: porque he aprendido, en cualquier estado en que esté, a contentarme con ello.
12 Sé cómo ser humillado, y sé cómo abundar: en todas partes y en todas las cosas estoy instruido, tanto a estar saciado como a tener hambre, tanto a abundar como a padecer necesidad.
13 Todo lo puedo en Mesías que me fortalece.
14 Sin embargo, bien hicisteis en participar conmigo en mi aflicción.
15 Ahora también sabéis vosotros, filipenses, que al principio del evangelio, cuando partí de Macedonia, ninguna iglesia participó conmigo en cuanto a dar y recibir, sino vosotros solos.
16 Porque aun en Tesalónica me enviasteis una y otra vez para mis necesidades.
17 No porque desee un don: sino que deseo fruto que abunde a vuestra cuenta.
18 Pero todo lo he recibido, y abundo: estoy lleno, habiendo recibido de Epafrodito las cosas que fueron enviadas de vosotros, un olor de dulce fragancia, un sacrificio aceptable, agradable a Yahweh.
19 Pero mi Yahweh suplirá toda vuestra necesidad conforme a sus riquezas en gloria por Mesías Yeshua.
20 A Yahweh y nuestro Padre sea la gloria por los siglos de los siglos. Amén.
21 Saludad a todo santo en Mesías Yeshua. Los hermanos que están conmigo os saludan.
22 Todos los santos os saludan, principalmente los que son de la casa de César.
23 La gracia de nuestro Yeshua Mesías sea con todos vosotros. Amén.