1 Crónicas
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Capítulo 1
1 Adán, Set, Enós,
2 Cainán, Mahalaleel, Jared,
3 Enoc, Matusalén, Lamec,
4 Noé, Sem, Cam y Jafet.
5 Los hijos de Jafet: Gomer, Magog, Madai, Javán, Tubal, Mesec y Tiras.
6 Y los hijos de Gomer: Asquenaz, Rifat y Togarma.
7 Y los hijos de Javán: Elisa, Tarsis, Quitim y Dodanim.
8 Los hijos de Cam: Cus, Mizraim, Fut y Canaán.
9 Y los hijos de Cus: Seba, Havila, Sabta, Raama y Sabteca. Y los hijos de Raama: Seba y Dedán.
10 Y Cus engendró a Nimrod, el cual comenzó a ser poderoso en la tierra.
11 Y Mizraim engendró a Ludim, Anamim, Lehabim y Naftuhim,
12 y a Patrusim y Casluhim — de quienes procedieron los filisteos — y a Caftorim.
13 Y Canaán engendró a Sidón, su primogénito, y a Het,
14 y al jebuseo, al amorreo y al gergeseo,
15 y al heveo, al arqueo y al sineo,
16 y al arvadeo, al zemareo y al hamateo.
17 Los hijos de Sem: Elam, Asur, Arfaxad, Lud, Aram, Uz, Hul, Geter y Mesec.
18 Y Arfaxad engendró a Sala, y Sala engendró a Heber.
19 Y a Heber le nacieron dos hijos: el nombre del uno fue Peleg, porque en sus días la tierra fue dividida; y el nombre de su hermano fue Joctán.
20 Y Joctán engendró a Almodad, Selef, Hazarmavet y Jera,
21 y a Hadoram, Uzal y Dicla,
22 y a Ebal, Abimael y Seba,
23 y a Ofir, Havila y Jobab. Todos estos fueron hijos de Joctán.
24 Sem, Arfaxad, Sala,
25 Heber, Peleg, Reu,
26 Serug, Nacor, Taré,
27 Abram, el mismo es Abraham.
28 Los hijos de Abraham: Isaac e Ismael.
29 Estas son sus generaciones: el primogénito de Ismael, Nebaiot; luego Cedar, Adbeel y Mibsam,
30 Misma, Duma, Masa, Hadad y Tema,
31 Jetur, Nafis y Cedema. Estos son los hijos de Ismael.
32 Y los hijos de Cetura, concubina de Abraham: ella dio a luz a Zimrán, Jocsán, Medán, Madián, Isbac y Súa. Y los hijos de Jocsán: Seba y Dedán.
33 Y los hijos de Madián: Efa, Efer, Enoc, Abidá y Eldaa. Todos estos son los hijos de Cetura.
34 Y Abraham engendró a Isaac. Los hijos de Isaac: Esaú e Israel.
35 Los hijos de Esaú: Elifaz, Reuel, Jeús, Jaalam y Coré.
36 Los hijos de Elifaz: Temán, Omar, Zefo, Gatam, Cenaz, Timna y Amalec.
37 Los hijos de Reuel: Nahat, Zera, Sama y Miza.
38 Y los hijos de Seír: Lotán, Sobal, Sibeón, Ana, Disón, Ezer y Disán.
39 Y los hijos de Lotán: Hori y Homam; y Timna era hermana de Lotán.
40 Los hijos de Sobal: Alván, Manahat, Ebal, Sefo y Onam. Y los hijos de Sibeón: Aja y Ana.
41 Los hijos de Ana: Disón. Y los hijos de Disón: Amram, Esbán, Itrán y Querán.
42 Los hijos de Ezer: Bilhán, Zaaván y Jaacán. Los hijos de Disán: Uz y Arán.
43 Y estos son los reyes que reinaron en la tierra de Edom antes de que reinara rey alguno sobre los hijos de Israel: Bela, hijo de Beor; y el nombre de su ciudad fue Dinaba.
44 Y cuando murió Bela, reinó en su lugar Jobab, hijo de Zera, de Bosra.
45 Y cuando murió Jobab, reinó en su lugar Husam, de la tierra de los temanitas.
46 Y cuando murió Husam, reinó en su lugar Hadad, hijo de Bedad, el que hirió a Madián en el campo de Moab; y el nombre de su ciudad fue Avit.
47 Y cuando murió Hadad, reinó en su lugar Samla, de Masreca.
48 Y cuando murió Samla, reinó en su lugar Saúl, de Rehobot junto al río.
49 Y cuando murió Saúl, reinó en su lugar Baal-hanán, hijo de Acbor.
50 Y cuando murió Baal-hanán, reinó en su lugar Hadad; y el nombre de su ciudad fue Pau; y el nombre de su esposa fue Mehetabel, hija de Matred, hija de Mezaab.
51 Hadad murió también. Y los jefes de Edom fueron: el jefe Timna, el jefe Alva, el jefe Jetet,
52 el jefe Aholibama, el jefe Ela, el jefe Pinón,
53 el jefe Cenaz, el jefe Temán, el jefe Mibzar,
54 el jefe Magdiel, el jefe Iram. Estos son los jefes de Edom.
Capítulo 2
1 Estos son los hijos de Israel: Rubén, Simeón, Leví y Judá, Isacar y Zabulón,
2 Dan, José y Benjamín, Neftalí, Gad y Aser.
3 Los hijos de Judá: Er, Onán y Sela, los cuales tres le nacieron de la hija de Súa, la cananea. Y Er, el primogénito de Judá, fue malo ante los ojos de Yahweh, y él le quitó la vida.
4 Y Tamar, su nuera, le dio a luz a Fares y a Zara. Todos los hijos de Judá fueron cinco.
5 Los hijos de Fares: Hezrón y Hamul.
6 Y los hijos de Zara: Zimri, Etán, Hemán, Calcol y Dara: cinco en total.
7 Y los hijos de Carmi: Acar, el que perturbó a Israel, que pecó en el anatema.
8 Y los hijos de Etán: Azarías.
9 También los hijos de Hezrón, que le nacieron: Jerameel, Ram y Quelubai.
10 Y Ram engendró a Aminadab, y Aminadab engendró a Naasón, príncipe de los hijos de Judá;
11 y Naasón engendró a Salma, y Salma engendró a Booz,
12 y Booz engendró a Obed, y Obed engendró a Isaí,
13 e Isaí engendró a su primogénito Eliab, a Abinadab el segundo, y a Sima el tercero,
14 a Natanael el cuarto, a Radai el quinto,
15 a Ozem el sexto, y a David el séptimo:
16 cuyas hermanas fueron Sarvia y Abigail. Y los hijos de Sarvia: Abisai, Joab y Asael, tres.
17 Y Abigail dio a luz a Amasa, y el padre de Amasa fue Jeter, el ismaelita.
18 Y Caleb, hijo de Hezrón, engendró hijos de Azuba, su esposa, y de Jeriot: sus hijos son estos: Jeser, Sobab y Ardón.
19 Y cuando murió Azuba, Caleb tomó para sí a Efrata, la cual le dio a luz a Hur.
20 Y Hur engendró a Uri, y Uri engendró a Bezaleel.
21 Y después Hezrón se llegó a la hija de Maquir, padre de Galaad, a la cual tomó cuando tenía sesenta años de edad; y ella le dio a luz a Segub.
22 Y Segub engendró a Jair, que tuvo veintitrés ciudades en la tierra de Galaad.
23 Y él tomó Gesur y Aram, con las aldeas de Jair, de ellos, con Kenat y sus aldeas, sesenta ciudades. Todas estas pertenecían a los hijos de Maquir, padre de Galaad.
24 Y después que Hezrón murió en Caleb-efrata, Abías, esposa de Hezrón, le dio a luz a Asur, padre de Tecoa.
25 Y los hijos de Jerameel, primogénito de Hezrón, fueron: Ram, el primogénito, Buna, Orén, Ozem y Ahías.
26 Jerameel tuvo también otra esposa, cuyo nombre fue Atara; ella fue la madre de Onam.
27 Y los hijos de Ram, primogénito de Jerameel, fueron: Maaz, Jamín y Equer.
28 Y los hijos de Onam fueron: Samai y Jada. Y los hijos de Samai: Nadab y Abisur.
29 Y el nombre de la esposa de Abisur fue Abihail, y ella le dio a luz a Ahbán y a Molid.
30 Y los hijos de Nadab: Seled y Apaim; pero Seled murió sin hijos.
31 Y los hijos de Apaim: Isi. Y los hijos de Isi: Sesán. Y los hijos de Sesán: Ahlai.
32 Y los hijos de Jada, hermano de Samai: Jeter y Jonatán; y Jeter murió sin hijos.
33 Y los hijos de Jonatán: Pelet y Zaza. Estos fueron los hijos de Jerameel.
34 Ahora bien, Sesán no tuvo hijos, sino hijas. Y Sesán tenía un siervo, un egipcio, cuyo nombre era Jarha.
35 Y Sesán dio su hija por esposa a Jarha, su siervo, y ella le dio a luz a Atai.
36 Y Atai engendró a Natán, y Natán engendró a Zabad,
37 y Zabad engendró a Eflal, y Eflal engendró a Obed,
38 y Obed engendró a Jehú, y Jehú engendró a Azarías,
39 y Azarías engendró a Heles, y Heles engendró a Elasa,
40 y Elasa engendró a Sisamai, y Sisamai engendró a Salum,
41 y Salum engendró a Jecamías, y Jecamías engendró a Elisama.
42 Ahora bien, los hijos de Caleb, hermano de Jerameel, fueron: Mesa, su primogénito, que fue el padre de Zif; y los hijos de Maresa, padre de Hebrón.
43 Y los hijos de Hebrón: Coré, Tapúa, Requem y Sema.
44 Y Sema engendró a Raham, padre de Jorcoam; y Requem engendró a Samai.
45 Y el hijo de Samai fue Maón, y Maón fue el padre de Betsur.
46 Y Efa, concubina de Caleb, dio a luz a Harán, a Moza y a Gazez; y Harán engendró a Gazez.
47 Y los hijos de Jadai: Regem, Jotam, Gesam, Pelet, Efa y Saaf.
48 Maaca, concubina de Caleb, dio a luz a Seber y a Tirhana.
49 Ella dio a luz también a Saaf, padre de Madmana, a Seva, padre de Macbena, y al padre de Gibea; y la hija de Caleb fue Acsa.
50 Estos fueron los hijos de Caleb, hijo de Hur, primogénito de Efrata: Sobal, padre de Quiriat-jearim.
51 Salma, padre de Belén, Haref, padre de Bet-gader.
52 Y Sobal, padre de Quiriat-jearim, tuvo hijos: Haroe, y la mitad de los manahatitas.
53 Y las familias de Quiriat-jearim: los itritas, los futitas, los sumatitas y los misraítas; de ellos procedieron los zoratitas y los estaolitas,
54 Los hijos de Salma: Belén, y los netofatitas, Atarot, la casa de Joab, y la mitad de los manahatitas, los zoritas.
55 Y las familias de los escribas que habitaban en Jabes: los tiratitas, los simeatitas y los sucatitas. Estos son los ceneos que procedieron de Hamat, padre de la casa de Recab.
Capítulo 3
1 Ahora bien, estos fueron los hijos de David, que le nacieron en Hebrón: el primogénito Amnón, de Ahinoam, la jezreelita; el segundo Daniel, de Abigail, la carmelita;
2 el tercero, Absalón, hijo de Maaca, hija de Talmai, rey de Gesur; el cuarto, Adonías, hijo de Haguit;
3 el quinto, Sefatías, de Abital; el sexto, Itream, de Egla, su esposa.
4 Estos seis le nacieron en Hebrón; y allí reinó siete años y seis meses; y en Jerusalén reinó treinta y tres años.
5 Y estos le nacieron en Jerusalén: Simea, Sobab, Natán y Salomón, cuatro, de Betsúa, hija de Amiel;
6 también Ibhar, Elisama y Elifelet,
7 y Noga, Nefeg y Jafía,
8 y Elisama, Eliada y Elifelet, nueve.
9 Estos fueron todos los hijos de David, además de los hijos de las concubinas, y Tamar, su hermana.
10 Y el hijo de Salomón fue Roboam, Abías su hijo, Asa su hijo, Josafat su hijo,
11 Joram su hijo, Ocozías su hijo, Joás su hijo,
12 Amasías su hijo, Azarías su hijo, Jotam su hijo,
13 Acaz su hijo, Ezequías su hijo, Manasés su hijo,
14 Amón su hijo, Josías su hijo.
15 Y los hijos de Josías fueron: Johanán, el primogénito, Joacim, el segundo, Sedequías, el tercero, Salum, el cuarto.
16 Y los hijos de Joacim: Jeconías su hijo, Sedequías su hijo.
17 Y los hijos de Jeconías: Asir, Salatiel su hijo,
18 también Malquiram, Pedaías, Senazar, Jecamías, Hosama y Nedabías.
19 Y los hijos de Pedaías fueron: Zorobabel y Simei; y los hijos de Zorobabel: Mesulam, Hananías y Selomit, su hermana;
20 y Hasuba, Ohel, Berequías, Hasadías y Jusab-hesed, cinco.
21 Y los hijos de Hananías: Pelatías y Jesaías; los hijos de Refaías, los hijos de Arnán, los hijos de Abdías, los hijos de Secanías.
22 Y los hijos de Secanías: Semaías; y los hijos de Semaías: Hatús, Igal, Barías, Nearías y Safat, seis.
23 Y los hijos de Nearías: Elioenai, Ezequías y Azricam, tres.
24 Y los hijos de Elioenai fueron: Hodaías, Eliasib, Pelaías, Acub, Johanán, Dalaías y Anani, siete.
Capítulo 4
1 Los hijos de Judá: Fares, Hezrón, Carmi, Hur y Sobal.
2 Y Reaías, hijo de Sobal, engendró a Jahat; y Jahat engendró a Ahumai y a Lahad. Estas son las familias de los zoratitas.
3 Y estos fueron de los del padre de Etam: Jezreel, Isma e Idbas; y el nombre de su hermana fue Hazelelponi;
4 y Penuel, padre de Gedor, y Ezer, padre de Husa. Estos son los hijos de Hur, primogénito de Efrata, padre de Belén.
5 Y Asur, padre de Tecoa, tuvo dos esposas, Hela y Naara.
6 Y Naara le dio a luz a Ahuzam, a Hefer, a Temeni y a Haahastari. Estos fueron los hijos de Naara.
7 Y los hijos de Hela fueron: Zeret, Jezoar y Etnán.
8 Y Coz engendró a Anub, a Zobeba y a las familias de Aharhel, hijo de Harum.
9 Y Jabes fue más ilustre que sus hermanos; y su madre le puso por nombre Jabes, diciendo: Porque lo di a luz con dolor.
10 Y Jabes invocó al Yeshua de Israel, diciendo: ¡Oh, si en verdad me bendijeras, y ensancharas mi territorio, y tu mano estuviera conmigo, y me guardaras del mal, para que no me dañe! Y Yeshua le concedió lo que pidió.
11 Y Quelub, hermano de Súa, engendró a Mehir, el cual fue el padre de Estón.
12 Y Estón engendró a Bet-rafa, a Pasea y a Tehina, padre de Ir-nahas. Estos son los hombres de Reca.
13 Y los hijos de Cenaz: Otoniel y Seraías; y los hijos de Otoniel: Hathat.
14 Y Meonotai engendró a Ofra; y Seraías engendró a Joab, padre del valle de Carasim, porque eran artesanos.
15 Y los hijos de Caleb, hijo de Jefone: Iru, Ela y Naam; y los hijos de Ela: Cenaz.
16 Y los hijos de Jehalelel: Zif, Zifa, Tirias y Asareel.
17 Y los hijos de Esdras fueron: Jeter, Mered, Efer y Jalón; y ella dio a luz a María, a Samai y a Isba, padre de Estemoa.
18 Y su esposa Jehudía dio a luz a Jered, padre de Gedor, a Heber, padre de Soco, y a Jecutiel, padre de Zanoa. Y estos son los hijos de Bitia, hija de Faraón, a la cual Mered tomó.
19 Y los hijos de su esposa Hodías, hermana de Naham, padre de Keila, el garmita, y de Estemoa, el maacatita.
20 Y los hijos de Simón fueron: Amnón, Rina, Ben-hanán y Tilón. Y los hijos de Isi fueron: Zohet y Ben-zohet.
21 Los hijos de Sela, hijo de Judá, fueron: Er, padre de Leca, y Laada, padre de Maresa, y las familias de la casa de los que trabajaban el lino fino, de la casa de Asbea,
22 y Joquim, y los hombres de Cozeba, y Joás, y Saraf, que tuvieron el dominio en Moab, y Jasubi-lehem. Y estas son cosas antiguas.
23 Estos fueron los alfareros, y los que habitaban entre plantas y cercados; allí habitaban con el rey para su obra.
24 Los hijos de Simeón fueron: Nemuel, Jamín, Jarib, Zera y Saúl;
25 Salum su hijo, Mibsam su hijo, Misma su hijo.
26 Y los hijos de Misma: Hamuel su hijo, Zacur su hijo, Simei su hijo.
27 Y Simei tuvo dieciséis hijos y seis hijas; pero sus hermanos no tuvieron muchos hijos, ni toda su familia se multiplicó como los hijos de Judá.
28 Y habitaron en Beerseba, en Molada y en Hazar-sual,
29 y en Bilha, y en Ezem, y en Tolad,
30 y en Betuel, y en Horma, y en Siclag,
31 y en Bet-marcabot, y en Hazar-susim, y en Bet-birei, y en Saaraim. Estas fueron sus ciudades hasta el reinado de David.
32 Y sus aldeas fueron: Etam, Aín, Rimón, Toquén y Asán, cinco ciudades;
33 y todas sus aldeas que estaban alrededor de las mismas ciudades, hasta Baal. Estas fueron sus habitaciones, y su genealogía.
34 Y Mesobab, y Jamlec, y Josá, hijo de Amasías,
35 y Joel, y Jehú, hijo de Josibías, hijo de Seraías, hijo de Asiel,
36 y Elioenai, y Jaacoba, y Jesohaías, y Asaías, y Adiel, y Jesimiel, y Benaías,
37 y Ziza, hijo de Sifi, hijo de Alón, hijo de Jedaías, hijo de Simri, hijo de Semaías;
38 Estos mencionados por sus nombres fueron príncipes en sus familias; y la casa de sus padres se aumentó mucho.
39 Y fueron a la entrada de Gedor, hasta el lado oriental del valle, a buscar pastos para sus rebaños.
40 Y hallaron pastos abundantes y buenos, y la tierra era amplia, tranquila y pacífica; porque los de Cam habían habitado allí desde antiguo.
41 Y estos, escritos por nombre, vinieron en los días de Ezequías, rey de Judá, e hirieron sus tiendas, y las habitaciones que se hallaron allí, y los destruyeron por completo hasta este día, y habitaron en su lugar, porque había pastos allí para sus rebaños.
42 Y algunos de ellos, de los hijos de Simeón, quinientos hombres, fueron al monte Seír, teniendo por capitanes a Pelatías, a Nearías, a Refaías y a Uziel, los hijos de Isi.
43 E hirieron al resto de los amalecitas que habían escapado, y habitaron allí hasta este día.
Capítulo 5
1 Ahora bien, los hijos de Rubén, primogénito de Israel — porque él era el primogénito; mas como profanó el lecho de su padre, su primogenitura fue dada a los hijos de José, hijo de Israel, y la genealogía no se cuenta según la primogenitura.
2 Porque Judá prevaleció sobre sus hermanos, y de él vino el jefe principal; pero la primogenitura fue de José — :
3 Los hijos, digo, de Rubén, primogénito de Israel, fueron: Hanoc, Falú, Hezrón y Carmi.
4 Los hijos de Joel: Semaías su hijo, Gog su hijo, Simei su hijo,
5 Micaía su hijo, Reaía su hijo, Baal su hijo,
6 Beera su hijo, a quien Tiglat-pileser, rey de Asiria, llevó cautivo; él era príncipe de los rubenitas.
7 Y sus hermanos por sus familias, cuando se contó la genealogía de sus generaciones, fueron el jefe Jeiel, y Zacarías,
8 y Bela, hijo de Azaz, hijo de Sema, hijo de Joel, que habitó en Aroer, hasta Nebo y Baal-meón;
9 y hacia el oriente habitó hasta la entrada del desierto desde el río Éufrates, porque su ganado se había multiplicado en la tierra de Galaad.
10 Y en los días de Saúl hicieron guerra contra los agarenos, que cayeron por su mano; y habitaron en sus tiendas por toda la tierra oriental de Galaad.
11 Y los hijos de Gad habitaron frente a ellos, en la tierra de Basán hasta Salca:
12 Joel, el jefe, y Safam, el segundo, y Jaanai, y Safat en Basán.
13 Y sus hermanos de la casa de sus padres fueron: Micael, Mesulam, Seba, Jorai, Jacán, Zía y Heber, siete.
14 Estos son los hijos de Abihail, hijo de Huri, hijo de Jaroa, hijo de Galaad, hijo de Micael, hijo de Jesisai, hijo de Jahdo, hijo de Buz;
15 Ahí, hijo de Abdiel, hijo de Guni, jefe de la casa de sus padres.
16 Y habitaron en Galaad en Basán, y en sus aldeas, y en todos los ejidos de Sarón, hasta sus límites.
17 Todos estos fueron contados por genealogías en los días de Jotam, rey de Judá, y en los días de Jeroboam, rey de Israel.
18 Los hijos de Rubén, y los gaditas, y la media tribu de Manasés, hombres valientes, hombres capaces de llevar escudo y espada, y de tirar con arco, y diestros en la guerra, fueron cuarenta y cuatro mil setecientos sesenta, que salían a la guerra.
19 E hicieron guerra contra los agarenos, con Jetur, Nafis y Nodab.
20 Y fueron ayudados contra ellos, y los agarenos fueron entregados en su mano, y todos los que estaban con ellos; porque clamaron a Yeshua en la batalla, y él atendió su ruego, porque pusieron su confianza en él.
21 Y se llevaron su ganado: de sus camellos cincuenta mil, y de ovejas doscientas cincuenta mil, y de asnos dos mil, y de hombres cien mil.
22 Porque cayeron muchos muertos, porque la guerra era de Yeshua. Y habitaron en su lugar hasta el cautiverio.
23 Y los hijos de la media tribu de Manasés habitaron en la tierra; se multiplicaron desde Basán hasta Baal-hermón y Senir, y hasta el monte Hermón.
24 Y estas fueron las cabezas de la casa de sus padres: Efer, Isi, Eliel, Azriel, Jeremías, Hodavías y Jahdiel, hombres valientes de valor, hombres famosos, y cabezas de la casa de sus padres.
25 Y prevaricaron contra el Yahweh de sus padres, y se prostituyeron tras los dioses de los pueblos de la tierra, a quienes Yeshua destruyó delante de ellos.
26 Y el Yahweh de Israel despertó el espíritu de Pul, rey de Asiria, y el espíritu de Tiglat-pileser, rey de Asiria, y él los llevó cautivos, a los rubenitas, a los gaditas y a la media tribu de Manasés, y los trajo a Hala, a Habor, a Hara y al río Gozán, hasta este día.
Capítulo 6
1 Los hijos de Leví: Gersón, Coat y Merari.
2 Y los hijos de Coat: Amram, Izhar, Hebrón y Uziel.
3 Y los hijos de Amram: Aarón, Moisés y María. También los hijos de Aarón: Nadab, Abiú, Eleazar e Itamar.
4 Eleazar engendró a Finees, Finees engendró a Abisúa,
5 y Abisúa engendró a Buqui, y Buqui engendró a Uzi,
6 y Uzi engendró a Zeraías, y Zeraías engendró a Meraiot,
7 Meraiot engendró a Amarías, y Amarías engendró a Ahitob,
8 y Ahitob engendró a Sadoc, y Sadoc engendró a Ahimaas,
9 y Ahimaas engendró a Azarías, y Azarías engendró a Johanán,
10 y Johanán engendró a Azarías — él es el que ejerció el oficio de sacerdote en el templo que Salomón edificó en Jerusalén — :
11 y Azarías engendró a Amarías, y Amarías engendró a Ahitob,
12 y Ahitob engendró a Sadoc, y Sadoc engendró a Salum,
13 y Salum engendró a Hilcías, e Hilcías engendró a Azarías,
14 y Azarías engendró a Seraías, y Seraías engendró a Josadac,
15 y Josadac fue al cautiverio, cuando Yahweh llevó a Judá y a Jerusalén por mano de Nabucodonosor.
16 Los hijos de Leví: Gersón, Coat y Merari.
17 Y estos son los nombres de los hijos de Gersón: Libni y Simei.
18 Y los hijos de Coat fueron: Amram, Izhar, Hebrón y Uziel.
19 Los hijos de Merari: Mahli y Musi. Y estas son las familias de los levitas según sus padres.
20 De Gersón: Libni su hijo, Jahat su hijo, Zima su hijo,
21 Joa su hijo, Iddo su hijo, Zera su hijo, Jeatrai su hijo.
22 Los hijos de Coat: Aminadab su hijo, Coré su hijo, Asir su hijo,
23 Elcana su hijo, Ebiasaf su hijo, Asir su hijo,
24 Tahat su hijo, Uriel su hijo, Uzías su hijo y Saúl su hijo.
25 Y los hijos de Elcana: Amasai y Ahimot.
26 En cuanto a Elcana: los hijos de Elcana: Sofai su hijo, y Nahat su hijo,
27 Eliab su hijo, Jeroham su hijo, Elcana su hijo.
28 Y los hijos de Samuel: el primogénito Vasni, y Abías.
29 Los hijos de Merari: Mahli, Libni su hijo, Simei su hijo, Uza su hijo,
30 Simea su hijo, Haguía su hijo, Asaías su hijo.
31 Y estos son los que David puso sobre el servicio del canto en la casa de Yeshua, después que el arca tuvo reposo.
32 Y ministraban delante de la morada del tabernáculo de reunión con cánticos, hasta que Salomón edificó la casa de Yeshua en Jerusalén; y entonces servían en su oficio según su orden.
33 Y estos son los que servían con sus hijos. De los hijos de los coatitas: Hemán, cantor, hijo de Joel, hijo de Samuel,
34 hijo de Elcana, hijo de Jeroham, hijo de Eliel, hijo de Toa,
35 hijo de Zuf, hijo de Elcana, hijo de Mahat, hijo de Amasai,
36 hijo de Elcana, hijo de Joel, hijo de Azarías, hijo de Sofonías,
37 hijo de Tahat, hijo de Asir, hijo de Ebiasaf, hijo de Coré,
38 hijo de Izhar, hijo de Coat, hijo de Leví, hijo de Israel.
39 Y su hermano Asaf, que estaba a su mano derecha, Asaf, hijo de Berequías, hijo de Simea,
40 hijo de Micael, hijo de Baasías, hijo de Malquías,
41 hijo de Etni, hijo de Zera, hijo de Adaías,
42 hijo de Etán, hijo de Zima, hijo de Simei,
43 hijo de Jahat, hijo de Gersón, hijo de Leví.
44 Y sus hermanos, los hijos de Merari, estaban a la mano izquierda: Etán, hijo de Cisi, hijo de Abdi, hijo de Maluc,
45 hijo de Hasabías, hijo de Amasías, hijo de Hilcías,
46 hijo de Amsi, hijo de Bani, hijo de Semer,
47 hijo de Mahli, hijo de Musi, hijo de Merari, hijo de Leví.
48 También sus hermanos, los levitas, fueron designados para toda clase de servicio del tabernáculo de la casa de Yeshua.
49 Pero Aarón y sus hijos ofrecían sobre el altar del holocausto, y sobre el altar del incienso, y fueron designados para toda la obra del lugar santísimo, y para hacer expiación por Israel, conforme a todo lo que Moisés, siervo de Yahweh, había mandado.
50 Y estos son los hijos de Aarón: Eleazar su hijo, Finees su hijo, Abisúa su hijo,
51 Buqui su hijo, Uzi su hijo, Zeraías su hijo,
52 Meraiot su hijo, Amarías su hijo, Ahitob su hijo,
53 Sadoc su hijo, Ahimaas su hijo.
54 Ahora bien, estos son sus lugares de habitación, por sus territorios en sus límites, de los hijos de Aarón, de las familias de los coatitas, porque suya fue la suerte.
55 Y les dieron Hebrón en la tierra de Judá, y sus ejidos alrededor de ella.
56 Pero los campos de la ciudad, y sus aldeas, los dieron a Caleb, hijo de Jefone.
57 Y a los hijos de Aarón les dieron las ciudades de Judá, a saber, Hebrón, la ciudad de refugio, y Libna con sus ejidos, y Jatir, y Estemoa, con sus ejidos,
58 y Hilén con sus ejidos, Debir con sus ejidos,
59 y Asán con sus ejidos, y Bet-semes con sus ejidos;
60 y de la tribu de Benjamín: Geba con sus ejidos, y Alémet con sus ejidos, y Anatot con sus ejidos. Todas sus ciudades por sus familias fueron trece ciudades.
61 Y a los hijos de Coat, que quedaron de la familia de esa tribu, les fueron dadas ciudades de la media tribu, a saber, de la media tribu de Manasés, por suerte, diez ciudades.
62 Y a los hijos de Gersón, por sus familias, de la tribu de Isacar, y de la tribu de Aser, y de la tribu de Neftalí, y de la tribu de Manasés en Basán, trece ciudades.
63 A los hijos de Merari les fueron dadas por suerte, por sus familias, de la tribu de Rubén, y de la tribu de Gad, y de la tribu de Zabulón, doce ciudades.
64 Y los hijos de Israel dieron a los levitas estas ciudades con sus ejidos.
65 Y dieron por suerte, de la tribu de los hijos de Judá, y de la tribu de los hijos de Simeón, y de la tribu de los hijos de Benjamín, estas ciudades, que son llamadas por sus nombres.
66 Y el resto de las familias de los hijos de Coat tuvieron ciudades de sus territorios de la tribu de Efraín.
67 Y les dieron, de las ciudades de refugio, Siquem en el monte de Efraín con sus ejidos; les dieron también Gezer con sus ejidos,
68 y Jocmeam con sus ejidos, y Bet-horón con sus ejidos,
69 y Ajalón con sus ejidos, y Gat-rimón con sus ejidos;
70 y de la media tribu de Manasés: Aner con sus ejidos, y Bileam con sus ejidos, para la familia del resto de los hijos de Coat.
71 A los hijos de Gersón les fueron dadas, de la familia de la media tribu de Manasés, Golán en Basán con sus ejidos, y Astarot con sus ejidos;
72 y de la tribu de Isacar: Cedes con sus ejidos, Daberat con sus ejidos,
73 y Ramot con sus ejidos, y Anem con sus ejidos;
74 y de la tribu de Aser: Masal con sus ejidos, y Abdón con sus ejidos,
75 y Hucoc con sus ejidos, y Rehob con sus ejidos;
76 y de la tribu de Neftalí: Cedes en Galilea con sus ejidos, y Hamón con sus ejidos, y Quiriataim con sus ejidos.
77 Al resto de los hijos de Merari les fueron dadas, de la tribu de Zabulón, Rimón con sus ejidos, Tabor con sus ejidos;
78 y al otro lado del Jordán, junto a Jericó, al lado oriental del Jordán, les fueron dadas, de la tribu de Rubén, Beser en el desierto con sus ejidos, y Jahaza con sus ejidos,
79 también Quedemot con sus ejidos, y Mefaat con sus ejidos;
80 y de la tribu de Gad: Ramot en Galaad con sus ejidos, y Mahanaim con sus ejidos,
81 y Hesbón con sus ejidos, y Jazer con sus ejidos.
Capítulo 7
1 Ahora bien, los hijos de Isacar fueron: Tola, Fúa, Jasub y Simrón, cuatro.
2 Y los hijos de Tola: Uzi, Refaías, Jeriel, Jahmai, Jibsam y Semuel, cabezas de la casa de su padre, a saber, de Tola; ellos fueron hombres valientes de valor en sus generaciones; cuyo número en los días de David fue veintidós mil seiscientos.
3 Y los hijos de Uzi: Izrahías; y los hijos de Izrahías: Micael, Abdías, Joel e Isías, cinco; todos ellos hombres principales.
4 Y con ellos, por sus generaciones, según la casa de sus padres, había tropas de soldados para la guerra, treinta y seis mil hombres, porque tuvieron muchas esposas e hijos.
5 Y sus hermanos entre todas las familias de Isacar fueron hombres valientes de valor, contados en total por sus genealogías ochenta y siete mil.
6 Los hijos de Benjamín: Bela, Bequer y Jediael, tres.
7 Y los hijos de Bela: Esbón, Uzi, Uziel, Jerimot e Iri, cinco; cabezas de la casa de sus padres, hombres valientes de valor; y fueron contados por sus genealogías veintidós mil treinta y cuatro.
8 Y los hijos de Bequer: Zemira, Joás, Eliezer, Elioenai, Omri, Jerimot, Abías, Anatot y Alémet. Todos estos son los hijos de Bequer.
9 Y el número de ellos, según su genealogía por sus generaciones, cabezas de la casa de sus padres, hombres valientes de valor, fue veinte mil doscientos.
10 También los hijos de Jediael: Bilhán; y los hijos de Bilhán: Jeús, Benjamín, Aod, Quenaana, Zetán, Tarsis y Ahisahar.
11 Todos estos, los hijos de Jediael, por las cabezas de sus padres, hombres valientes de valor, fueron diecisiete mil doscientos soldados, aptos para salir a la guerra y a la batalla.
12 También Supim y Hupim, los hijos de Ir, y Husim, los hijos de Aher.
13 Los hijos de Neftalí: Jahziel, Guni, Jezer y Salum, los hijos de Bilha.
14 Los hijos de Manasés: Asriel, a quien ella dio a luz — pero su concubina, la aramea, dio a luz a Maquir, padre de Galaad:
15 Y Maquir tomó por esposa a la hermana de Hupim y Supim, cuya hermana se llamaba Maaca — ; y el nombre del segundo fue Zelofehad, y Zelofehad tuvo hijas.
16 Y Maaca, esposa de Maquir, dio a luz un hijo, y le puso por nombre Peres; y el nombre de su hermano fue Seres; y sus hijos fueron Ulam y Requem.
17 Y los hijos de Ulam: Bedán. Estos fueron los hijos de Galaad, hijo de Maquir, hijo de Manasés.
18 Y su hermana Molequet dio a luz a Is-hod, a Abiezer y a Mahala.
19 Y los hijos de Semida fueron: Ahián, Siquem, Likhi y Aniam.
20 Y los hijos de Efraín: Sutela, y Bered su hijo, y Tahat su hijo, y Elada su hijo, y Tahat su hijo,
21 y Zabad su hijo, y Sutela su hijo, y Ezer y Elead, a quienes mataron los hombres de Gat que habían nacido en aquella tierra, porque descendieron a tomar su ganado.
22 Y Efraín, su padre, hizo duelo muchos días, y sus hermanos vinieron a consolarlo.
23 Y cuando se llegó a su esposa, ella concibió y dio a luz un hijo, y le puso por nombre Bería, porque el mal había estado en su casa.
24 — Y su hija fue Seera, que edificó Bet-horón la baja, y la alta, y Uzen-seera — .
25 Y Refah fue su hijo, también Resef, y Tela su hijo, y Tahán su hijo.
26 Laadán su hijo, Amiud su hijo, Elisama su hijo,
27 Non su hijo, Josué su hijo.
28 Y sus posesiones y habitaciones fueron: Bet-el y sus aldeas, y hacia el oriente Naarán, y hacia el occidente Gezer, con sus aldeas; también Siquem y sus aldeas, hasta Gaza y sus aldeas;
29 y junto a los límites de los hijos de Manasés, Bet-seán y sus aldeas, Taanac y sus aldeas, Meguido y sus aldeas, Dor y sus aldeas. En estas habitaron los hijos de José, hijo de Israel.
30 Los hijos de Aser: Imna, Isúa, Isúi, Bería, y Sera, su hermana.
31 Y los hijos de Bería: Heber y Malquiel, que es el padre de Birzavit.
32 Y Heber engendró a Jaflet, a Somer, a Hotam y a Súa, su hermana.
33 Y los hijos de Jaflet: Pasac, Bimhal y Asvat. Estos son los hijos de Jaflet.
34 Y los hijos de Semer: Ahí, Rohga, Jehuba y Aram.
35 Y los hijos de su hermano Helem: Zofa, Imna, Seles y Amal.
36 Los hijos de Zofa: Súa, Harnefer, Sual, Beri e Imra,
37 Bezer, Hod, Sama, Silsa, Itrán y Beera.
38 Y los hijos de Jeter: Jefone, Pispa y Ara.
39 Y los hijos de Ula: Ara, Haniel y Rezia.
40 Todos estos fueron los hijos de Aser, cabezas de la casa de sus padres, escogidos y hombres valientes de valor, jefes de los príncipes. Y el número, por la genealogía de los que eran aptos para la guerra y para la batalla, fue veintiséis mil hombres.
Capítulo 8
1 Ahora bien, Benjamín engendró a Bela, su primogénito, a Asbel, el segundo, y a Ahara, el tercero,
2 a Noha, el cuarto, y a Rafa, el quinto.
3 Y los hijos de Bela fueron: Adar, Gera y Abiud,
4 y Abisúa, Naamán y Ahoa,
5 y Gera, Sefufán y Huram.
6 Y estos son los hijos de Aod: estos son las cabezas de los padres de los habitantes de Geba, y ellos los transportaron a Manahat;
7 y Naamán, Ahías y Gera, él los transportó, y engendró a Uza y a Ahihud.
8 Y Saharaim engendró hijos en el país de Moab, después que los había despedido; Husim y Baara fueron sus esposas.
9 Y engendró de Hodes, su esposa, a Jobab, a Zibia, a Mesa y a Malcam,
10 y a Jeúz, a Saquías y a Mirma. Estos fueron sus hijos, cabezas de los padres.
11 Y de Husim engendró a Abitob y a Elpaal.
12 Los hijos de Elpaal: Heber, Misam y Semed, que edificó Ono, y Lod, con sus aldeas;
13 también Bería y Sema, que fueron cabezas de los padres de los habitantes de Ajalón, que ahuyentaron a los habitantes de Gat;
14 y Ahío, Sasac y Jeremot,
15 y Zebadías, Arad y Ader,
16 y Micael, Ispa y Joha, los hijos de Bería;
17 y Zebadías, Mesulam, Hezequi y Heber,
18 también Ismerai, Jezlías y Jobab, los hijos de Elpaal;
19 y Jaquim, Zicri y Zabdi,
20 y Elienai, Ziltai y Eliel,
21 y Adaías, Beraías y Simrat, los hijos de Simei;
22 e Ispán, Heber y Eliel,
23 y Abdón, Zicri y Hanán,
24 y Hananías, Elam y Antotías,
25 e Ifdaías y Peniel, los hijos de Sasac;
26 y Samserai, Seharías y Atalías,
27 y Jaresías, Elías y Zicri, los hijos de Jeroham.
28 Estos fueron cabezas de los padres, por sus generaciones, hombres principales. Estos habitaron en Jerusalén.
29 Y en Gabaón habitó el padre de Gabaón, cuya esposa se llamaba Maaca;
30 y su hijo primogénito Abdón, y Zur, y Cis, y Baal, y Nadab,
31 y Gedor, y Ahío, y Zaquer.
32 Y Miclot engendró a Simea. Y estos también habitaron con sus hermanos en Jerusalén, frente a ellos.
33 Y Ner engendró a Cis, y Cis engendró a Saúl, y Saúl engendró a Jonatán, y a Malquisúa, y a Abinadab, y a Es-baal.
34 Y el hijo de Jonatán fue Merib-baal; y Merib-baal engendró a Micaía.
35 Y los hijos de Micaía fueron Pitón, y Mélec, y Tarea, y Acaz.
36 Y Acaz engendró a Jehoada; y Jehoada engendró a Alemet, y a Azmavet, y a Zimri; y Zimri engendró a Moza,
37 Y Moza engendró a Bina: Rafa fue su hijo, Eleasa su hijo, Azel su hijo:
38 Y Azel tuvo seis hijos, cuyos nombres son estos: Azricam, Boqueru, e Ismael, y Searías, y Abdías, y Hanán. Todos estos fueron los hijos de Azel.
39 Y los hijos de Esec, su hermano, fueron: Ulam su primogénito, Jehús el segundo, y Elifelet el tercero.
40 Y los hijos de Ulam fueron hombres valientes y vigorosos, arqueros, y tuvieron muchos hijos, e hijos de hijos, ciento cincuenta. Todos estos son de los hijos de Benjamín.
Capítulo 9
1 Así todo Israel fue contado por genealogías; y he aquí, fueron escritos en el libro de los reyes de Israel y de Judá, quienes fueron llevados a Babilonia por su transgresión.
2 Y los primeros habitantes que habitaron en sus posesiones en sus ciudades fueron los israelitas, los sacerdotes, los levitas y los netineos.
3 Y en Jerusalén habitaron de los hijos de Judá, y de los hijos de Benjamín, y de los hijos de Efraín, y de Manasés;
4 Utai hijo de Amiud, hijo de Omri, hijo de Imri, hijo de Bani, de los hijos de Fares hijo de Judá.
5 Y de los silonitas: Asaías el primogénito, y sus hijos.
6 Y de los hijos de Zera: Jeuel, y sus hermanos, seiscientos noventa.
7 Y de los hijos de Benjamín: Salú hijo de Mesulam, hijo de Hodavías, hijo de Hasenúa,
8 e Ibneías hijo de Jeroham, y Ela hijo de Uzi, hijo de Micri, y Mesulam hijo de Sefatías, hijo de Reuel, hijo de Ibnías;
9 y sus hermanos, según sus generaciones, novecientos cincuenta y seis. Todos estos hombres fueron jefes de los padres en la casa de sus padres.
10 Y de los sacerdotes: Jedaías, y Joiarib, y Jaquín,
11 y Azarías hijo de Hilcías, hijo de Mesulam, hijo de Sadoc, hijo de Meraiot, hijo de Ahitub, príncipe de la casa de Yeshua;
12 y Adaías hijo de Jeroham, hijo de Pasur, hijo de Malquías, y Masai hijo de Adiel, hijo de Jazera, hijo de Mesulam, hijo de Mesilemit, hijo de Imer;
13 y sus hermanos, jefes de la casa de sus padres, mil setecientos sesenta; hombres muy capaces para la obra del servicio de la casa de Yeshua.
14 Y de los levitas: Semaías hijo de Hasub, hijo de Azricam, hijo de Hasabías, de los hijos de Merari;
15 y Bacbacar, Heres, y Galal, y Matanías hijo de Micaía, hijo de Zicri, hijo de Asaf;
16 y Abdías hijo de Semaías, hijo de Galal, hijo de Jedutún, y Berequías hijo de Asa, hijo de Elcana, que habitaba en las aldeas de los netofatitas.
17 Y los porteros fueron Salum, y Acub, y Talmón, y Ahimán, y sus hermanos: Salum era el jefe;
18 el cual hasta ahora servía en la puerta del rey hacia el oriente: ellos eran porteros en los campamentos de los hijos de Leví.
19 Y Salum hijo de Coré, hijo de Ebiasaf, hijo de Coré, y sus hermanos, de la casa de su padre, los coreítas, estaban sobre la obra del servicio, guardianes de las puertas del tabernáculo; y sus padres, estando sobre el campamento de Yeshua, eran guardianes de la entrada.
20 Y Finees hijo de Eleazar fue príncipe sobre ellos en tiempos pasados, y Yeshua estaba con él.
21 Y Zacarías hijo de Meselemías era portero de la puerta del tabernáculo de reunión.
22 Todos estos que fueron escogidos para ser porteros en las puertas eran doscientos doce. Estos fueron contados por su genealogía en sus aldeas, a quienes David y Samuel el vidente establecieron en su oficio permanente.
23 Así ellos y sus hijos tenían la vigilancia de las puertas de la casa de Yeshua, es decir, la casa del tabernáculo, por turnos.
24 En cuatro lados estaban los porteros, hacia el oriente, el occidente, el norte y el sur.
25 Y sus hermanos, que estaban en sus aldeas, debían venir al cabo de siete días, de tiempo en tiempo, con ellos.
26 Porque estos levitas, los cuatro principales porteros, estaban en su oficio permanente, y estaban sobre las cámaras y los tesoros de la casa de Yeshua.
27 Y pernoctaban alrededor de la casa de Yeshua, porque el cargo estaba sobre ellos, y a ellos correspondía abrirla cada mañana.
28 Y algunos de ellos tenían a su cargo los utensilios del ministerio, para que los contaran al entrar y al sacarlos.
29 Algunos de ellos también fueron designados para encargarse de los utensilios, y de todos los instrumentos del santuario, y de la flor de harina, y del vino, y del aceite, y del incienso, y de las especias.
30 Y algunos de los hijos de los sacerdotes preparaban el ungüento de las especias.
31 Y Matatías, uno de los levitas, que era el primogénito de Salum el coreíta, tenía el oficio permanente sobre las cosas que se hacían en sartenes.
32 Y otros de sus hermanos, de los hijos de los coatitas, estaban sobre los panes de la proposición, para prepararlos cada día de reposo.
33 Y estos son los cantores, jefes de los padres de los levitas, que morando en las cámaras estaban libres: porque estaban ocupados en aquella obra día y noche.
34 Estos jefes de los padres de los levitas fueron jefes a través de sus generaciones; estos habitaron en Jerusalén.
35 Y en Gabaón habitó el padre de Gabaón, Jehiel, cuyo nombre de su esposa era Maaca:
36 Y su hijo primogénito fue Abdón, luego Zur, y Cis, y Baal, y Ner, y Nadab.
37 Y Gedor, y Ahío, y Zacarías, y Miclot.
38 Y Miclot engendró a Simeam. Y ellos también habitaron con sus hermanos en Jerusalén, frente a sus hermanos.
39 Y Ner engendró a Cis; y Cis engendró a Saúl; y Saúl engendró a Jonatán, y a Malquisúa, y a Abinadab, y a Es-baal.
40 Y el hijo de Jonatán fue Merib-baal; y Merib-baal engendró a Micaía.
41 Y los hijos de Micaía fueron Pitón, y Mélec, y Tahrea, y Acaz.
42 Y Acaz engendró a Jara; y Jara engendró a Alemet, y a Azmavet, y a Zimri; y Zimri engendró a Moza;
43 Y Moza engendró a Bina; y Refaias fue su hijo, Eleasa su hijo, Azel su hijo.
44 Y Azel tuvo seis hijos, cuyos nombres son estos: Azricam, Boqueru, e Ismael, y Searías, y Abdías, y Hanán: estos fueron los hijos de Azel.
Capítulo 10
1 Y los filisteos pelearon contra Israel; y los hombres de Israel huyeron delante de los filisteos, y cayeron muertos en el monte Gilboa.
2 Y los filisteos siguieron de cerca a Saúl, y a sus hijos; y los filisteos mataron a Jonatán, y a Abinadab, y a Malquisúa, los hijos de Saúl.
3 Y se agravó la batalla contra Saúl, y los arqueros lo alcanzaron, y fue herido por los arqueros.
4 Entonces dijo Saúl a su escudero: Saca tu espada, y traspásame con ella; no sea que vengan estos incircuncisos y me maltraten. Pero su escudero no quiso; porque tenía mucho miedo. Así Saúl tomó una espada, y se echó sobre ella.
5 Y cuando su escudero vio que Saúl había muerto, él también se echó sobre la espada, y murió.
6 Así murió Saúl, y sus tres hijos, y toda su casa murió juntamente.
7 Y cuando todos los hombres de Israel que estaban en el valle vieron que habían huido, y que Saúl y sus hijos habían muerto, abandonaron sus ciudades, y huyeron; y los filisteos vinieron y habitaron en ellas.
8 Y aconteció al día siguiente, cuando los filisteos vinieron a despojar a los muertos, que hallaron a Saúl y a sus hijos caídos en el monte Gilboa.
9 Y cuando lo hubieron despojado, tomaron su cabeza, y sus armas, y enviaron por toda la tierra de los filisteos, para llevar las noticias a sus ídolos, y al pueblo.
10 Y pusieron sus armas en la casa de sus dioses, y clavaron su cabeza en el templo de Dagón.
11 Y cuando todo Jabes de Galaad oyó todo lo que los filisteos habían hecho a Saúl,
12 se levantaron todos los hombres valientes, y tomaron el cuerpo de Saúl, y los cuerpos de sus hijos, y los trajeron a Jabes, y enterraron sus huesos bajo la encina en Jabes, y ayunaron siete días.
13 Así murió Saúl por su transgresión que cometió contra Yahweh, contra la palabra de Yahweh, la cual no guardó, y también por pedir consejo a una que tenía un espíritu de adivinación, para consultarla;
14 y no consultó a Yahweh; por tanto, él lo mató, y traspasó el reino a David hijo de Isaí.
Capítulo 11
1 Entonces todo Israel se reunió con David en Hebrón, diciendo: He aquí, somos tu hueso y tu carne.
2 Y además, en tiempos pasados, aun cuando Saúl era rey, tú eras el que sacaba y traía a Israel; y Yeshua tu Yeshua te dijo: Tú apacentarás a mi pueblo Israel, y tú serás príncipe sobre mi pueblo Israel.
3 Por tanto, vinieron todos los ancianos de Israel al rey en Hebrón; y David hizo pacto con ellos en Hebrón delante de Yahweh; y ungieron a David como rey sobre Israel, conforme a la palabra de Yahweh por medio de Samuel.
4 Y David y todo Israel fueron a Jerusalén, la cual es Jebús; donde estaban los jebuseos, los habitantes de la tierra.
5 Y los habitantes de Jebús dijeron a David: No entrarás aquí. Sin embargo, David tomó la fortaleza de Sión, la cual es la ciudad de David.
6 Y David dijo: Quienquiera que hiera primero a los jebuseos será jefe y capitán. Así Joab hijo de Sarvia subió primero, y fue jefe.
7 Y David habitó en la fortaleza; por tanto, la llamaron la ciudad de David.
8 Y edificó la ciudad alrededor, aun desde Milo en derredor; y Joab reparó el resto de la ciudad.
9 Así David se engrandeció más y más; porque Yeshua de los ejércitos estaba con él.
10 Estos también son los jefes de los valientes que David tuvo, quienes se fortalecieron con él en su reino, y con todo Israel, para hacerlo rey, conforme a la palabra de Yahweh acerca de Israel.
11 Y este es el número de los valientes que David tuvo: Jasobeam, un hacmonita, jefe de los capitanes; él levantó su lanza contra trescientos muertos por él en una ocasión.
12 Y después de él estaba Eleazar hijo de Dodo, el ahohíta, que era uno de los tres valientes.
13 Él estuvo con David en Pasdamim, y allí los filisteos se habían reunido para la batalla, donde había un pedazo de tierra lleno de cebada; y el pueblo huyó delante de los filisteos.
14 Y se pusieron en medio de aquel pedazo, y lo defendieron, y mataron a los filisteos; y Yeshua los salvó con una gran liberación.
15 Y tres de los treinta capitanes descendieron a la roca a David, a la cueva de Adulam; y el campamento de los filisteos acampaba en el valle de Refaim.
16 Y David estaba entonces en la fortaleza, y la guarnición de los filisteos estaba entonces en Belén.
17 Y David tuvo deseo, y dijo: ¡Oh, si alguien me diera a beber del agua del pozo de Belén, que está a la puerta!
18 Y los tres irrumpieron por el campamento de los filisteos, y sacaron agua del pozo de Belén, que estaba junto a la puerta, y la tomaron, y la trajeron a David; pero David no quiso beberla, sino que la derramó para Yahweh.
19 Y dijo: Mi Yahweh me libre de hacer tal cosa: ¿beberé la sangre de estos hombres que han puesto sus vidas en peligro? Porque con peligro de sus vidas la trajeron. Por tanto, no quiso beberla. Estas cosas hicieron estos tres más valientes.
20 Y Abisai, hermano de Joab, él era jefe de los tres; porque levantando su lanza contra trescientos, los mató, y tuvo nombre entre los tres.
21 De los tres, él era más honorable que los dos; porque era su capitán; sin embargo, no alcanzó a los tres primeros.
22 Benaía hijo de Joiada, hijo de un hombre valiente de Cabseel, que había hecho muchas hazañas; él mató a dos hombres como leones de Moab; también descendió y mató a un león en un foso en un día de nieve.
23 Y él mató a un egipcio, un hombre de gran estatura, de cinco codos de alto; y en la mano del egipcio había una lanza como un rodillo de tejedor; y descendió a él con un palo, y arrebató la lanza de la mano del egipcio, y lo mató con su propia lanza.
24 Estas cosas hizo Benaía hijo de Joiada, y tuvo nombre entre los tres valientes.
25 He aquí, él era honorable entre los treinta, pero no alcanzó a los tres primeros; y David lo puso sobre su guardia.
26 También los valientes de los ejércitos fueron: Asael hermano de Joab, Elhanán hijo de Dodo de Belén,
27 Samot el harodita, Heles el pelonita,
28 Ira hijo de Iques el tecoíta, Abiezer el anatotita,
29 Sibecai el husatita, Ilai el ahohíta,
30 Maharai el netofatita, Heled hijo de Baana el netofatita,
31 Itai hijo de Ribai de Gabaa, que pertenecía a los hijos de Benjamín, Benaía el piratonita,
32 Hurai de los arroyos de Gaas, Abiel el arbatita,
33 Azmavet el baharumita, Eliaba el saalbonita,
34 los hijos de Hasem el gizonita, Jonatán hijo de Sage el hararita,
35 Ahíam hijo de Sacar el hararita, Elifal hijo de Ur,
36 Hefer el mequeratita, Ahías el pelonita,
37 Hezro el carmelita, Naarai hijo de Ezbai,
38 Joel hermano de Natán, Mibhar hijo de Hagrai,
39 Zelec el amonita, Naharai el beerotita, escudero de Joab hijo de Sarvia,
40 Ira el itrita, Gareb el itrita,
41 Urías el heteo, Zabad hijo de Ahlai,
42 Adina hijo de Siza el rubenita, capitán de los rubenitas, y treinta con él,
43 Hanán hijo de Maaca, y Josafat el mitnita,
44 Uzías el asteratita, Sama y Jehiel los hijos de Hotam el aroerita,
45 Jediael hijo de Simri, y Joha su hermano, el tizita,
46 Eliel el mahavita, y Jeribai, y Josavías, los hijos de Elnaam, e Itma el moabita,
47 Eliel, y Obed, y Jasiel el mesobaíta.
Capítulo 12
1 Y estos son los que vinieron a David a Siclag, estando él aún encerrado a causa de Saúl hijo de Cis; y ellos estaban entre los valientes, ayudantes en la guerra.
2 Estaban armados con arcos, y podían usar tanto la mano derecha como la izquierda en tirar piedras y en disparar flechas con el arco, aun de los hermanos de Saúl, de Benjamín.
3 El jefe era Ahiezer, luego Joás, los hijos de Semaa el gabaatita; y Jeziel, y Pelet, los hijos de Azmavet; y Beraca, y Jehú el anatotita.
4 E Ismaías el gabaonita, un valiente entre los treinta, y sobre los treinta; y Jeremías, y Jahaziel, y Johanán, y Josabad el gederatita,
5 Eluzai, y Jerimot, y Bealías, y Semarías, y Sefatías el harufita,
6 Elcana, y Jesías, y Azareel, y Joezer, y Jasobeam, los coreítas,
7 y Joela, y Zebadías, los hijos de Jeroham de Gedor.
8 Y de los gaditas se apartaron para David en la fortaleza en el desierto hombres de valor, y hombres de guerra aptos para la batalla, que podían manejar escudo y pavés, cuyos rostros eran como rostros de leones, y eran tan veloces como los corzos sobre los montes;
9 Ezer el primero, Abdías el segundo, Eliab el tercero,
10 Mismana el cuarto, Jeremías el quinto,
11 Atai el sexto, Eliel el séptimo,
12 Johanán el octavo, Elzabad el noveno,
13 Jeremías el décimo, Macbanai el undécimo.
14 Estos eran de los hijos de Gad, capitanes del ejército: uno de los menores era sobre cien, y el mayor sobre mil.
15 Estos son los que pasaron el Jordán en el mes primero, cuando había desbordado todas sus riberas; y pusieron en fuga a todos los de los valles, tanto hacia el oriente como hacia el occidente.
16 Y vinieron también de los hijos de Benjamín y de Judá a la fortaleza a David.
17 Y David salió a recibirlos, y respondió y les dijo: Si habéis venido en paz a mí para ayudarme, mi corazón estará unido a vosotros; pero si habéis venido para entregarme a mis enemigos, no habiendo maldad en mis manos, Yahweh de nuestros padres lo vea, y lo juzgue.
18 Entonces el espíritu vino sobre Amasai, que era jefe de los capitanes, y dijo: Tuyos somos, David, y de tu lado estamos, oh hijo de Isaí: paz, paz sea a ti, y paz sea a tus ayudantes; porque tu Yeshua te ayuda. Entonces David los recibió, y los hizo capitanes de la tropa.
19 Y algunos de Manasés se pasaron a David, cuando vino con los filisteos contra Saúl a la batalla; pero ellos no les ayudaron, porque los señores de los filisteos, tras deliberar, lo despidieron, diciendo: Se pasará a su señor Saúl con peligro de nuestras cabezas.
20 Cuando él iba a Siclag, se pasaron a él de Manasés: Adna, y Jozabad, y Jediael, y Micael, y Jozabad, y Elihú, y Ziltai, capitanes de los millares que eran de Manasés.
21 Y ellos ayudaron a David contra la banda de merodeadores; porque todos eran hombres valientes y vigorosos, y eran capitanes en el ejército.
22 Porque en aquel tiempo día tras día venían a David para ayudarle, hasta que fue un gran ejército, como el ejército de Yeshua.
23 Y estos son los números de las bandas que estaban armadas y preparadas para la guerra, y vinieron a David a Hebrón, para traspasarle el reino de Saúl, conforme a la palabra de Yahweh.
24 Los hijos de Judá que llevaban escudo y lanza eran seis mil ochocientos, armados y preparados para la guerra.
25 De los hijos de Simeón, hombres valientes y vigorosos para la guerra, siete mil cien.
26 De los hijos de Leví, cuatro mil seiscientos.
27 Y Joiada era el líder de los aaronitas, y con él tres mil setecientos;
28 y Sadoc, un joven valiente y vigoroso, y de la casa de su padre veintidós capitanes.
29 Y de los hijos de Benjamín, parientes de Saúl, tres mil; porque hasta entonces la mayor parte de ellos había guardado la guardia de la casa de Saúl.
30 Y de los hijos de Efraín, veinte mil ochocientos, hombres valientes y vigorosos, famosos en toda la casa de sus padres.
31 Y de la media tribu de Manasés, dieciocho mil, que fueron designados por nombre, para venir y hacer rey a David.
32 Y de los hijos de Isacar, que eran hombres que tenían entendimiento de los tiempos, para saber lo que Israel debía hacer; los jefes de ellos eran doscientos; y todos sus hermanos estaban a su mandato.
33 De Zabulón, los que salían a la batalla, expertos en la guerra, con toda clase de instrumentos de guerra, cincuenta mil, que podían mantener el orden; no eran de doble corazón.
34 Y de Neftalí, mil capitanes, y con ellos, con escudo y lanza, treinta y siete mil.
35 Y de los danitas, expertos en la guerra, veintiocho mil seiscientos.
36 Y de Aser, los que salían a la batalla, expertos en la guerra, cuarenta mil.
37 Y del otro lado del Jordán, de los rubenitas, y de los gaditas, y de la media tribu de Manasés, con toda clase de instrumentos de guerra para la batalla, ciento veinte mil.
38 Todos estos hombres de guerra, que podían mantener el orden, vinieron con corazón perfecto a Hebrón, para hacer a David rey sobre todo Israel; y también todo el resto de Israel era de un solo corazón para hacer rey a David.
39 Y estuvieron allí con David tres días, comiendo y bebiendo; porque sus hermanos habían preparado para ellos.
40 Además, los que estaban cerca de ellos, aun hasta Isacar y Zabulón y Neftalí, trajeron pan en asnos, y en camellos, y en mulos, y en bueyes, y provisiones, harina, tortas de higos, y racimos de pasas, y vino, y aceite, y bueyes, y ovejas en abundancia; porque había gozo en Israel.
Capítulo 13
1 Y David consultó con los capitanes de millares y de centenas, y con todo líder.
2 Y David dijo a toda la congregación de Israel: Si os parece bien, y si es de Yahweh nuestro Yahweh, enviemos por todas partes a nuestros hermanos que han quedado en toda la tierra de Israel, y con ellos también a los sacerdotes y levitas que están en sus ciudades y ejidos, para que se reúnan con nosotros;
3 y traigamos de nuevo el arca de nuestro Yeshua a nosotros; porque no consultamos ante ella en los días de Saúl.
4 Y toda la congregación dijo que harían así; porque la cosa era recta a los ojos de todo el pueblo.
5 Así David reunió a todo Israel, desde Sihor de Egipto hasta la entrada de Hamat, para traer el arca de Yeshua de Quiriat-jearim.
6 Y David subió, y todo Israel, a Baala, es decir, a Quiriat-jearim, que pertenecía a Judá, para traer de allí el arca de Yeshua, que habita entre los querubines, cuyo nombre es invocado sobre ella.
7 Y llevaron el arca de Yeshua en un carro nuevo desde la casa de Abinadab; y Uza y Ahío guiaban el carro.
8 Y David y todo Israel se regocijaban delante de Yeshua con todas sus fuerzas, y con cantos, y con arpas, y con salterios, y con panderos, y con címbalos, y con trompetas.
9 Y cuando llegaron a la era de Quidón, Uza extendió su mano para sostener el arca; porque los bueyes tropezaron.
10 Y la ira de Yahweh se encendió contra Uza, y lo hirió, porque puso su mano al arca; y allí murió delante de Yahweh.
11 Y David se disgustó, porque Yahweh había hecho una brecha en Uza; por lo cual aquel lugar es llamado Pérez-uza hasta este día.
12 Y David tuvo temor de Yahweh aquel día, diciendo: ¿Cómo traeré el arca de Yeshua a mi casa?
13 Así David no llevó el arca a su casa, a la ciudad de David, sino que la llevó aparte a la casa de Obed-edom el geteo.
14 Y el arca de Yeshua permaneció con la familia de Obed-edom en su casa tres meses. Y Yeshua bendijo la casa de Obed-edom, y todo lo que tenía.
Capítulo 14
1 E Hiram, rey de Tiro, envió mensajeros a David, y madera de cedros, con albañiles y carpinteros, para edificarle una casa.
2 Y David comprendió que Yahweh lo había confirmado como rey sobre Israel, porque su reino era exaltado en alto, a causa de su pueblo Israel.
3 Y David tomó más esposas en Jerusalén; y David engendró más hijos e hijas.
4 Y estos son los nombres de sus hijos que tuvo en Jerusalén: Samúa, y Sobab, Natán, y Salomón,
5 e Ibhar, y Elisúa, y Elpalet,
6 y Noga, y Nefeg, y Jafía,
7 y Elisama, y Beeliada, y Elifalet.
8 Y cuando los filisteos oyeron que David había sido ungido rey sobre todo Israel, todos los filisteos subieron a buscar a David. Y David lo oyó, y salió contra ellos.
9 Y los filisteos vinieron y se extendieron en el valle de Refaim.
10 Y David consultó a Yeshua, diciendo: ¿Subiré contra los filisteos? ¿Y los entregarás en mi mano? Y Yeshua le dijo: Sube; porque yo los entregaré en tu mano.
11 Así subieron a Baal-perazim; y David los hirió allí. Entonces David dijo: Yeshua ha abierto brecha en mis enemigos por mi mano como una irrupción de aguas; por tanto, llamaron el nombre de aquel lugar Baal-perazim.
12 Y cuando hubieron dejado allí sus dioses, David dio una orden, y fueron quemados con fuego.
13 Y los filisteos se extendieron de nuevo otra vez por el valle.
14 Por tanto, David consultó de nuevo a Yeshua; y Yeshua le dijo: No subas tras ellos; rodéalos, y ven sobre ellos frente a los árboles de bálsamo.
15 Y será que, cuando oigas un sonido de marcha en las copas de los árboles de bálsamo, entonces saldrás a la batalla; porque Yeshua ha salido delante de ti para herir el campamento de los filisteos.
16 David, por tanto, hizo como Yeshua le mandó; e hirieron el campamento de los filisteos desde Gabaón hasta Gezer.
17 Y la fama de David se extendió por todas las tierras; y Yahweh puso el temor de él sobre todas las naciones.
Capítulo 15
1 Y David se hizo casas en la ciudad de David, y preparó un lugar para el arca de Yeshua, y levantó para ella una tienda.
2 Entonces David dijo: Nadie debe llevar el arca de Yahweh sino los levitas; porque a ellos ha escogido Yeshua para llevar el arca de Yeshua, y para ministrarle para siempre.
3 Y David reunió a todo Israel en Jerusalén, para subir el arca de Yeshua a su lugar, que le había preparado.
4 Y David reunió a los hijos de Aarón, y a los levitas:
5 De los hijos de Coat: Uriel el jefe, y sus hermanos, ciento veinte;
6 de los hijos de Merari: Asaías el jefe, y sus hermanos, doscientos veinte;
7 de los hijos de Gersón: Joel el jefe, y sus hermanos, ciento treinta;
8 de los hijos de Elizafán: Semaías el jefe, y sus hermanos, doscientos;
9 de los hijos de Hebrón: Eliel el jefe, y sus hermanos, ochenta;
10 de los hijos de Uziel: Aminadab el jefe, y sus hermanos, ciento doce.
11 Y David llamó a Sadoc y a Abiatar, los sacerdotes, y a los levitas: a Uriel, Asaías, y Joel, Semaías, y Eliel, y Aminadab,
12 y les dijo: Vosotros sois los jefes de los padres de los levitas: santificaos, tanto vosotros como vuestros hermanos, para que subáis el arca de Yeshua de Israel al lugar que le he preparado.
13 Porque, por cuanto no lo hicisteis la primera vez, Yahweh nuestro Yahweh hizo una brecha en nosotros, porque no lo buscamos según el debido orden.
14 Así los sacerdotes y los levitas se santificaron para subir el arca de Yeshua de Israel.
15 Y los hijos de los levitas llevaron el arca de Yeshua sobre sus hombros con las varas sobre ella, como Moisés mandó conforme a la palabra de Yahweh.
16 Y David habló a los jefes de los levitas para que designaran a sus hermanos como cantores con instrumentos de música, salterios y arpas y címbalos, que resonaran, levantando la voz con alegría.
17 Así los levitas designaron a Hemán hijo de Joel; y de sus hermanos, a Asaf hijo de Berequías; y de los hijos de Merari, sus hermanos, a Etán hijo de Cusaía;
18 y con ellos a sus hermanos del segundo orden: Zacarías, Ben, y Jaaziel, y Semiramot, y Jehiel, y Uni, Eliab, y Benaía, y Maasías, y Matatías, y Elifeleh, y Micneías, y Obed-edom, y Jeiel, los porteros.
19 Así los cantores, Hemán, Asaf y Etán, fueron designados para resonar con címbalos de bronce;
20 y Zacarías, y Aziel, y Semiramot, y Jehiel, y Uni, y Eliab, y Maasías, y Benaía, con salterios sobre Alamot;
21 y Matatías, y Elifeleh, y Micneías, y Obed-edom, y Jeiel, y Azazías, con arpas sobre Seminit, para sobresalir.
22 Y Quenanías, jefe de los levitas, estaba a cargo del canto: él instruía acerca del canto, porque era hábil.
23 Y Berequías y Elcana eran porteros del arca.
24 Y Sebanías, y Josafat, y Natanael, y Amasai, y Zacarías, y Benaía, y Eliezer, los sacerdotes, tocaban las trompetas delante del arca de Yeshua; y Obed-edom y Jehías eran porteros del arca.
25 Así David, y los ancianos de Israel, y los capitanes sobre millares, fueron a subir el arca del pacto de Yeshua desde la casa de Obed-edom con alegría.
26 Y aconteció que, cuando Yeshua ayudó a los levitas que llevaban el arca del pacto de Yeshua, ofrecieron siete becerros y siete carneros.
27 Y David estaba vestido con un manto de lino fino, y también todos los levitas que llevaban el arca, y los cantores, y Quenanías, el maestro del canto, con los cantores; David también tenía sobre sí un efod de lino.
28 Así todo Israel subió el arca del pacto de Yeshua con júbilo, y con sonido de cuerno, y con trompetas, y con címbalos, haciendo ruido con salterios y arpas.
29 Y aconteció que, cuando el arca del pacto de Yeshua llegó a la ciudad de David, Mical, hija de Saúl, mirando por una ventana, vio al rey David danzando y tocando; y lo despreció en su corazón.
Capítulo 16
1 Así trajeron el arca de Yeshua, y la pusieron en medio de la tienda que David había levantado para ella; y ofrecieron holocaustos y ofrendas de paz delante de Yeshua.
2 Y cuando David hubo acabado de ofrecer los holocaustos y las ofrendas de paz, bendijo al pueblo en el nombre de Yeshua.
3 Y repartió a cada uno de Israel, tanto hombre como mujer, a cada uno una torta de pan, y un buen pedazo de carne, y un frasco de vino.
4 Y designó a algunos de los levitas para ministrar delante del arca de Yeshua, y para conmemorar, y para dar gracias y alabar a Yahweh de Israel:
5 Asaf el jefe, y después de él Zacarías, Jeiel, y Semiramot, y Jehiel, y Matatías, y Eliab, y Benaía, y Obed-edom; y Jeiel con salterios y con arpas; pero Asaf hacía sonido con címbalos;
6 también Benaía y Jahaziel, los sacerdotes, con trompetas continuamente delante del arca del pacto de Yeshua.
7 Entonces, en aquel día, David entregó primero este salmo para dar gracias a Yahweh en mano de Asaf y de sus hermanos.
8 Dad gracias a Yeshua, invocad su nombre, haced conocidas sus obras entre los pueblos.
9 Cantad a él, cantad salmos a él, hablad de todas sus maravillas.
10 Gloriaos en su santo nombre; alégrese el corazón de los que buscan a Yeshua.
11 Buscad a Yeshua y su fuerza; buscad su rostro continuamente.
12 Recordad las maravillas que él ha hecho, sus prodigios, y los juicios de su boca;
13 oh vosotros, descendencia de Israel su siervo, hijos de Jacob, sus escogidos.
14 Él es Yahweh nuestro Yahweh; sus juicios están en toda la tierra.
15 Acordaos siempre de su pacto; la palabra que mandó a mil generaciones;
16 aun del pacto que hizo con Abraham, y de su juramento a Isaac;
17 y lo ha confirmado a Jacob por ley, y a Israel por pacto eterno,
18 diciendo: A ti te daré la tierra de Canaán, la porción de vuestra heredad;
19 cuando erais pocos, aun muy pocos, y extranjeros en ella.
20 Y cuando andaban de nación en nación, y de un reino a otro pueblo;
21 no permitió que nadie los oprimiera; antes, por causa de ellos, reprendió a reyes,
22 diciendo: No toquéis a mis ungidos, y no hagáis mal a mis profetas.
23 Cantad a Yeshua, toda la tierra; proclamad de día en día su salvación.
24 Declarad su gloria entre las naciones; sus maravillas entre todos los pueblos.
25 Porque grande es Yahweh, y digno de suprema alabanza; él también ha de ser temido sobre todos los dioses.
26 Porque todos los dioses de los pueblos son ídolos; pero Yahweh hizo los cielos.
27 Gloria y honor hay en su presencia; poder y alegría hay en su lugar.
28 Dad a Yahweh, oh familias de los pueblos, dad a Yahweh gloria y poder.
29 Dad a Yahweh la gloria debida a su nombre; traed una ofrenda, y venid delante de él; adorad a Yeshua en la hermosura de la santidad.
30 Temed delante de él, toda la tierra; el mundo también será firme, para que no sea movido.
31 Alégrense los cielos, y gócese la tierra; y digan entre las naciones: Yahweh reina.
32 Resuene el mar, y su plenitud; alégrense los campos, y todo lo que hay en ellos.
33 Entonces los árboles del bosque cantarán delante de Yahweh, porque él viene a juzgar la tierra.
34 Oh, dad gracias a Yahweh; porque él es bueno; porque su misericordia dura para siempre.
35 Y decid: Sálvanos, oh Yeshua de nuestra salvación, y reúnenos, y líbranos de las naciones, para que demos gracias a tu santo nombre, y nos gloriemos en tu alabanza.
36 Bendito sea Yahweh de Israel de eternidad en eternidad. Y todo el pueblo dijo: Amén, y alabó a Yahweh.
37 Así dejó allí, delante del arca del pacto de Yeshua, a Asaf y a sus hermanos, para ministrar delante del arca continuamente, como requería la obra de cada día;
38 y a Obed-edom con sus hermanos, sesenta y ocho; a Obed-edom también, hijo de Jedutún, y a Hosa, para ser porteros;
39 y a Sadoc el sacerdote, y a sus hermanos los sacerdotes, delante del tabernáculo de Yeshua en el lugar alto que estaba en Gabaón,
40 para ofrecer holocaustos a Yahweh sobre el altar del holocausto continuamente, mañana y tarde, y para hacer conforme a todo lo que está escrito en la ley de Yahweh, que él mandó a Israel;
41 y con ellos a Hemán y a Jedutún, y al resto que fueron escogidos, que fueron designados por nombre, para dar gracias a Yahweh, porque su misericordia dura para siempre;
42 y con ellos Hemán y Jedutún, con trompetas y címbalos para los que debían hacer sonido, y con instrumentos musicales de Yahweh. Y los hijos de Jedutún eran porteros.
43 Y todo el pueblo se fue, cada uno a su casa; y David volvió para bendecir su casa.
Capítulo 17
1 Y aconteció que, cuando David estaba sentado en su casa, David dijo al profeta Natán: He aquí, yo habito en una casa de cedros, pero el arca del pacto de Yeshua permanece bajo cortinas.
2 Entonces Natán dijo a David: Haz todo lo que hay en tu corazón; porque Yeshua está contigo.
3 Y aconteció aquella misma noche, que la palabra de Yahweh vino a Natán, diciendo:
4 Ve y di a David mi siervo: Así ha dicho Yahweh: Tú no me edificarás casa para que yo habite en ella;
5 porque no he habitado en una casa desde el día en que subí a Israel hasta este día; sino que he ido de tienda en tienda, y de un tabernáculo a otro.
6 Dondequiera que he andado con todo Israel, ¿hablé yo una palabra a alguno de los jueces de Israel, a quienes mandé apacentar a mi pueblo, diciendo: Por qué no me habéis edificado una casa de cedros?
7 Ahora, por tanto, así dirás a mi siervo David: Así ha dicho Yahweh de los ejércitos: Yo te tomé del redil, de detrás de las ovejas, para que fueses príncipe sobre mi pueblo Israel;
8 y he estado contigo dondequiera que has andado, y he cortado a todos tus enemigos de delante de ti, y te he hecho un nombre como el nombre de los grandes que hay en la tierra.
9 Además, yo dispondré un lugar para mi pueblo Israel, y los plantaré, y habitarán en su lugar, y no serán movidos más; ni los hijos de iniquidad los desgastarán más, como al principio,
10 y desde el tiempo en que mandé que hubiera jueces sobre mi pueblo Israel. Además, yo someteré a todos tus enemigos. Además, te declaro que Yahweh te edificará una casa.
11 Y acontecerá que, cuando tus días se cumplan para que vayas a estar con tus padres, yo levantaré tu descendencia después de ti, que será de tus hijos; y estableceré su reino.
12 Él me edificará una casa, y yo estableceré su trono para siempre.
13 Yo seré su padre, y él será mi hijo; y no quitaré de él mi misericordia, como la quité de aquel que fue antes de ti;
14 sino que lo estableceré en mi casa y en mi reino para siempre; y su trono será establecido para siempre.
15 Conforme a todas estas palabras, y conforme a toda esta visión, así habló Natán a David.
16 Y David el rey vino y se sentó delante de Yahweh, y dijo: ¿Quién soy yo, oh Yahweh, y qué es mi casa, para que me hayas traído hasta aquí?
17 Y aun esto fue poco ante tus ojos, oh Yahweh; porque también has hablado de la casa de tu siervo para un tiempo lejano por venir, y me has mirado conforme a la condición de un hombre de alta dignidad, oh Yahweh.
18 ¿Qué más puede hablar David a ti acerca del honor de tu siervo? Porque tú conoces a tu siervo.
19 Oh Yahweh, por causa de tu siervo, y conforme a tu propio corazón, has hecho toda esta grandeza, para dar a conocer todas estas grandes cosas.
20 Oh Yahweh, no hay nadie como tú, ni hay ningún Yahweh fuera de ti, conforme a todo lo que hemos oído con nuestros oídos.
21 ¿Y qué otra nación hay en la tierra como tu pueblo Israel, a quien Yeshua fue a redimir para ser su propio pueblo, para hacerte un nombre de grandeza y de cosas terribles, expulsando naciones de delante de tu pueblo, que tú redimiste de Egipto?
22 Porque a tu pueblo Israel lo hiciste tu propio pueblo para siempre; y tú, Yahweh, llegaste a ser su Yahweh.
23 Por tanto, ahora, Yahweh, que la cosa que has hablado acerca de tu siervo y acerca de su casa sea establecida para siempre, y haz conforme a lo que has dicho.
24 Que aun sea establecida, para que tu nombre sea engrandecido para siempre, diciendo: Yahweh de los ejércitos es Yahweh de Israel, aun un Yahweh para Israel; y que la casa de David tu siervo sea establecida delante de ti.
25 Porque tú, oh mi Yahweh, has revelado a tu siervo que le edificarás una casa; por tanto, tu siervo ha hallado en su corazón orar delante de ti.
26 Y ahora, Yahweh, tú eres Yahweh, y has prometido este bien a tu siervo;
27 Ahora, por tanto, te plazca bendecir la casa de tu siervo, para que esté delante de ti para siempre; porque tú bendices, oh Yahweh, y será bendita para siempre.
Capítulo 18
1 Y después de esto aconteció que David hirió a los filisteos, y los sometió, y tomó a Gat y sus aldeas de mano de los filisteos.
2 E hirió a Moab; y los moabitas llegaron a ser siervos de David, y trajeron presentes.
3 Y David hirió a Hadar-ezer, rey de Soba, hasta Hamat, cuando iba a establecer su dominio junto al río Éufrates.
4 Y David le tomó mil carros, y siete mil jinetes, y veinte mil hombres de a pie; David también desjarretó todos los caballos de los carros, pero reservó de ellos cien carros.
5 Y cuando los sirios de Damasco vinieron a ayudar a Hadar-ezer, rey de Soba, David hirió a veintidós mil hombres de los sirios.
6 Entonces David puso guarniciones en Siria de Damasco; y los sirios llegaron a ser siervos de David, y trajeron presentes. Así Yeshua guardaba a David dondequiera que iba.
7 Y David tomó los escudos de oro que estaban sobre los siervos de Hadar-ezer, y los trajo a Jerusalén.
8 Asimismo de Tibhat, y de Cun, ciudades de Hadar-ezer, David trajo muchísimo bronce, con el cual Salomón hizo el mar de bronce, y las columnas, y los utensilios de bronce.
9 Y cuando Tou, rey de Hamat, oyó cómo David había herido a todo el ejército de Hadar-ezer, rey de Soba;
10 envió a Hadoram su hijo al rey David, para preguntarle por su bienestar, y para felicitarlo, porque había peleado contra Hadar-ezer, y lo había herido — porque Hadar-ezer tenía guerra con Tou —; y con él toda clase de utensilios de oro y de plata y de bronce.
11 También a estos el rey David los dedicó a Yeshua, con la plata y el oro que trajo de todas estas naciones: de Edom, y de Moab, y de los hijos de Amón, y de los filisteos, y de Amalec.
12 Además, Abisai hijo de Sarvia hirió a dieciocho mil de los edomitas en el valle de la Sal.
13 Y puso guarniciones en Edom; y todos los edomitas llegaron a ser siervos de David. Así Yeshua guardaba a David dondequiera que iba.
14 Así David reinó sobre todo Israel, y ejecutaba juicio y justicia entre todo su pueblo.
15 Y Joab hijo de Sarvia estaba sobre el ejército; y Josafat hijo de Ahilud era cronista.
16 Y Sadoc hijo de Ahitub, y Abimelec hijo de Abiatar, eran los sacerdotes; y Savsa era escriba;
17 Y Benaía hijo de Joiada estaba sobre los cereteos y los peleteos; y los hijos de David eran los principales junto al rey.
Capítulo 19
1 Después de esto aconteció que murió Nahas, rey de los hijos de Amón, y reinó en su lugar su hijo.
2 Y dijo David: Manifestaré misericordia a Hanún hijo de Nahas, porque su padre me manifestó misericordia. Y envió David mensajeros para consolarlo por su padre. Y llegaron los siervos de David a la tierra de los hijos de Amón, a Hanún, para consolarlo.
3 Pero los príncipes de los hijos de Amón dijeron a Hanún: ¿Piensas tú que David honra a tu padre al enviarte consoladores? ¿No han venido sus siervos a ti para reconocer, para destruir y para espiar la tierra?
4 Entonces Hanún tomó a los siervos de David, los rapó, y les cortó los vestidos por la mitad, hasta las nalgas, y los despachó.
5 Y vinieron algunos y avisaron a David de cómo habían sido tratados aquellos hombres. Y él envió a recibirlos, porque los hombres estaban muy avergonzados. Y el rey les dijo: Quedaos en Jericó hasta que os crezca la barba, y entonces volved.
6 Y viendo los hijos de Amón que se habían hecho odiosos a David, Hanún y los hijos de Amón enviaron mil talentos de plata para alquilar carros y gente de a caballo de Mesopotamia, de Siria de Maaca y de Soba.
7 Y alquilaron treinta y dos mil carros, y al rey de Maaca con su gente, los cuales vinieron y acamparon delante de Medeba. Y los hijos de Amón se juntaron de sus ciudades y vinieron a la batalla.
8 Cuando David lo oyó, envió a Joab y a todo el ejército de los valientes.
9 Y salieron los hijos de Amón y ordenaron la batalla a la puerta de la ciudad; y los reyes que habían venido estaban por su parte en el campo.
10 Y viendo Joab que la batalla se le presentaba por delante y por detrás, escogió de lo mejor de Israel y puso el ejército en orden de batalla contra los sirios.
11 Y el resto del pueblo lo entregó en mano de Abisai su hermano, y ellos se pusieron en orden de batalla contra los hijos de Amón.
12 Y dijo: Si los sirios fueren más fuertes que yo, tú me ayudarás; y si los hijos de Amón fueren más fuertes que tú, yo te ayudaré.
13 Esfuérzate, y esforcémonos valientemente por nuestro pueblo y por las ciudades de nuestro Yahweh; y haga Yahweh lo que bien le parezca.
14 Entonces Joab y el pueblo que estaba con él se acercaron a los sirios para pelear; y ellos huyeron delante de él.
15 Y cuando los hijos de Amón vieron que los sirios habían huido, huyeron también ellos delante de Abisai su hermano, y entraron en la ciudad. Entonces Joab vino a Jerusalén.
16 Y viendo los sirios que habían caído delante de Israel, enviaron mensajeros y trajeron a los sirios que estaban al otro lado del río; y Sofac, capitán del ejército de Hadad-ezer, iba delante de ellos.
17 Y avisado David, juntó a todo Israel, pasó el Jordán, vino contra ellos y ordenó la batalla contra ellos. Y cuando David había ordenado la batalla contra los sirios, ellos pelearon contra él.
18 Pero los sirios huyeron delante de Israel; y David mató de los sirios a siete mil hombres de los carros, y a cuarenta mil hombres de a pie, y mató también a Sofac, capitán del ejército.
19 Y cuando los siervos de Hadad-ezer vieron que habían caído delante de Israel, hicieron paz con David y fueron sus siervos; y los sirios no quisieron ayudar más a los hijos de Amón.
Capítulo 20
1 Y aconteció, pasado el año, en el tiempo en que los reyes salen a la guerra, que Joab sacó el ejército y destruyó la tierra de los hijos de Amón, y vino y sitió a Rabá. Pero David se quedó en Jerusalén. Y Joab batió a Rabá y la destruyó.
2 Y tomó David la corona de su rey de sobre su cabeza, y halló que pesaba un talento de oro, y había en ella piedras preciosas; y fue puesta sobre la cabeza de David. Y además sacó mucho botín de la ciudad.
3 Y sacó al pueblo que estaba en ella, y los cortó con sierras, con trillos de hierro y con hachas. Así hizo David con todas las ciudades de los hijos de Amón. Y David y todo el pueblo volvieron a Jerusalén.
4 Y aconteció después de esto que se levantó guerra en Gezer contra los filisteos; entonces Sibecai husatita mató a Sipai, que era de los hijos del gigante; y fueron sometidos.
5 Y hubo otra vez guerra contra los filisteos; y Elhanán hijo de Jaír mató a Lahmi, hermano de Goliat geteo, cuya asta de lanza era como un rodillo de tejedor.
6 Y hubo otra vez guerra en Gat, donde había un hombre de gran estatura, cuyos dedos de las manos y de los pies eran veinticuatro, seis en cada mano y seis en cada pie; y él también era hijo del gigante.
7 Pero cuando desafió a Israel, lo mató Jonatán hijo de Simea, hermano de David.
8 Estos nacieron del gigante en Gat; y cayeron por mano de David y por mano de sus siervos.
Capítulo 21
1 Y Satanás se levantó contra Israel e incitó a David a que contara a Israel.
2 Y dijo David a Joab y a los príncipes del pueblo: Id, contad a Israel desde Beerseba hasta Dan, y traedme el número de ellos, para que yo lo sepa.
3 Y Joab respondió: Yahweh multiplique a su pueblo cien veces más de lo que son; pero, mi señor el rey, ¿no son todos ellos siervos de mi señor? ¿Para qué pide mi señor esto? ¿Por qué ha de ser causa de culpa para Israel?
4 Sin embargo, la palabra del rey prevaleció contra Joab. Por lo cual Joab partió y recorrió todo Israel, y volvió a Jerusalén.
5 Y Joab dio a David la suma del censo del pueblo. Y todo Israel era un millón cien mil hombres que sacaban espada; y Judá, cuatrocientos setenta mil hombres que sacaban espada.
6 Pero no contó entre ellos a Leví ni a Benjamín, porque la palabra del rey era abominable para Joab.
7 Y a Yahweh le desagradó esto; por lo cual hirió a Israel.
8 Y dijo David a Yahweh: He pecado gravemente al hacer esto; mas ahora, te ruego, quita la iniquidad de tu siervo, porque he hecho muy locamente.
9 Y Yahweh habló a Gad, vidente de David, diciendo:
10 Ve y habla a David, diciendo: Así ha dicho Yahweh: Tres cosas te ofrezco; escoge una de ellas, para que yo la haga contigo.
11 Y Gad vino a David y le dijo: Así ha dicho Yahweh: Escoge para ti
12 o tres años de hambre, o tres meses de ser destruido delante de tus enemigos mientras la espada de tus enemigos te alcanza, o tres días de la espada de Yahweh, es decir, la peste en la tierra, y el ángel de Yahweh destruyendo por todos los términos de Israel. Mira, pues, qué palabra he de llevar al que me envió.
13 Y David dijo a Gad: Estoy en gran angustia; caiga yo ahora en mano de Yahweh, porque muy grandes son sus misericordias; mas no caiga yo en mano de hombre.
14 Y Yahweh envió peste sobre Israel; y cayeron de Israel setenta mil hombres.
15 Y Yahweh envió un ángel a Jerusalén para destruirla; y cuando estaba destruyendo, Yahweh miró y se arrepintió de aquel mal, y dijo al ángel que destruía: Basta ya; detén tu mano. Y el ángel de Yahweh estaba junto a la era de Ornán jebuseo.
16 Y David alzó los ojos y vio al ángel de Yahweh que estaba entre la tierra y el cielo, con una espada desenvainada en su mano, extendida sobre Jerusalén. Entonces David y los ancianos de Israel, vestidos de cilicio, se postraron sobre sus rostros.
17 Y David dijo a Yahweh: ¿No soy yo el que mandó contar al pueblo? Yo mismo soy el que ha pecado y ha hecho mal en verdad; mas estas ovejas, ¿qué han hecho? Te ruego que tu mano, oh Yahweh mi Yahweh, sea contra mí y contra la casa de mi padre, pero no contra tu pueblo, para que sea herido de peste.
18 Entonces el ángel de Yahweh mandó decir a Gad a David que David subiera y levantara un altar a Yahweh en la era de Ornán jebuseo.
19 Y David subió conforme a la palabra que Gad había hablado en nombre de Yahweh.
20 Y Ornán se volvió y vio al ángel; y sus cuatro hijos que estaban con él se escondieron. Y Ornán estaba trillando trigo.
21 Y cuando David llegó a Ornán, Ornán miró y vio a David, y salió de la era y se postró ante David con el rostro en tierra.
22 Entonces David dijo a Ornán: Dame el lugar de esta era, para que yo edifique en él un altar a Yahweh; me lo darás por su justo precio, para que la peste cese sobre el pueblo.
23 Y Ornán dijo a David: Tómalo para ti, y haga mi señor el rey lo que bien le parezca; mira, también te doy los bueyes para holocaustos, y los trillos para leña, y el trigo para la ofrenda; todo lo doy.
24 Y el rey David dijo a Ornán: No; en verdad lo compraré por su justo precio, porque no tomaré para Yahweh lo que es tuyo, ni ofreceré holocaustos sin costo.
25 Y David dio a Ornán por el lugar seiscientos siclos de oro al peso.
26 Y David edificó allí un altar a Yahweh, y ofreció holocaustos y ofrendas de paz, e invocó a Yahweh; y él le respondió desde el cielo con fuego sobre el altar del holocausto.
27 Y Yahweh mandó al ángel, y él volvió su espada a su vaina.
28 En aquel tiempo, viendo David que Yahweh le había respondido en la era de Ornán jebuseo, sacrificó allí.
29 Porque el tabernáculo de Yahweh que Moisés había hecho en el desierto, y el altar del holocausto, estaban en aquella sazón en el lugar alto de Gabaón.
30 Pero David no pudo ir delante de él para consultar a Yahweh, porque estaba atemorizado a causa de la espada del ángel de Yahweh.
Capítulo 22
1 Entonces dijo David: Esta es la casa de Yahweh, y este es el altar del holocausto para Israel.
2 Y David mandó reunir a los extranjeros que estaban en la tierra de Israel, y puso canteros para labrar piedras labradas para edificar la casa de Yahweh.
3 Y David preparó hierro en abundancia para los clavos de las puertas de las entradas y para las grapas; y bronce en abundancia, sin peso;
4 también madera de cedro en abundancia, porque los sidonios y los de Tiro trajeron mucha madera de cedro a David.
5 Y dijo David: Salomón mi hijo es muchacho y tierno, y la casa que ha de edificarse para Yahweh ha de ser sumamente magnífica, de renombre y de gloria en todas las tierras; por tanto, haré ahora preparativos para ella. Así David hizo grandes preparativos antes de su muerte.
6 Entonces llamó a Salomón su hijo y le encargó que edificara una casa para Yahweh de Israel.
7 Y David dijo a Salomón: Hijo mío, en cuanto a mí, tuve en mi corazón edificar una casa al nombre de Yahweh mi Yahweh;
8 pero vino a mí la palabra de Yahweh, diciendo: Tú has derramado mucha sangre y has hecho grandes guerras; no edificarás casa a mi nombre, porque has derramado mucha sangre en la tierra delante de mí.
9 He aquí, te nacerá un hijo, el cual será hombre de reposo, y yo le daré reposo de todos sus enemigos en derredor; porque su nombre será Salomón, y yo daré paz y tranquilidad a Israel en sus días.
10 Él edificará casa a mi nombre; y él me será hijo, y yo le seré padre; y afirmaré el trono de su reino sobre Israel para siempre.
11 Ahora, hijo mío, Yeshua sea contigo, y seas prosperado, y edifiques la casa de Yahweh tu Yahweh, como él ha dicho de ti.
12 Solamente que Yahweh te dé sabiduría y entendimiento, y te dé encargo acerca de Israel, para que guardes la ley de Yahweh tu Yahweh.
13 Entonces serás prosperado, si cuidares de cumplir los estatutos y juicios que Yahweh encargó a Moisés acerca de Israel. Esfuérzate y sé valiente; no temas ni desmayes.
14 He aquí, en mi aflicción he preparado para la casa de Yahweh cien mil talentos de oro y un millón de talentos de plata, y bronce y hierro sin peso, porque hay en abundancia; también he preparado madera y piedra, y tú podrás añadir a ello.
15 Además hay contigo en abundancia obreros, canteros y trabajadores de la piedra y de la madera, y toda clase de hombres hábiles para toda clase de obra.
16 Del oro, de la plata, del bronce y del hierro no hay número. Levántate, pues, y manos a la obra; y Yeshua sea contigo.
17 David también mandó a todos los príncipes de Israel que ayudaran a Salomón su hijo, diciendo:
18 ¿No está con vosotros Yeshua vuestro Yeshua? ¿Y no os ha dado reposo por todas partes? Porque ha entregado en mi mano a los habitantes de la tierra, y la tierra ha sido sometida delante de Yeshua y delante de su pueblo.
19 Poned, pues, ahora vuestro corazón y vuestra alma en buscar a Yahweh vuestro Yahweh; levantaos y edificad el santuario de Yahweh, para traer el arca del pacto de Yeshua y los utensilios santos de Yahweh a la casa que ha de edificarse para el nombre de Yahweh.
Capítulo 23
1 Y cuando David era viejo y lleno de días, hizo a Salomón su hijo rey sobre Israel.
2 Y reunió a todos los príncipes de Israel, con los sacerdotes y los levitas.
3 Y los levitas fueron contados desde la edad de treinta años en adelante; y su número, contados uno por uno, fue de treinta y ocho mil.
4 De los cuales, veinticuatro mil debían dirigir la obra de la casa de Yahweh, y seis mil eran oficiales y jueces;
5 además, cuatro mil eran porteros, y cuatro mil alababan a Yahweh con los instrumentos que yo hice, dijo David, para alabar con ellos.
6 Y David los repartió en divisiones entre los hijos de Leví, a saber, Gersón, Coat y Merari.
7 De los gersonitas fueron Laadán y Simei.
8 Los hijos de Laadán: Jehiel el primero, Zetam y Joel, tres.
9 Los hijos de Simei: Selomit, Haziel y Harán, tres. Estos fueron los jefes de las familias de Laadán.
10 Y los hijos de Simei fueron Jahat, Zina, Jeús y Berías. Estos cuatro fueron los hijos de Simei.
11 Y Jahat era el primero, y Ziza el segundo; pero Jeús y Berías no tuvieron muchos hijos, por lo cual fueron contados como una sola familia, según la casa de su padre.
12 Los hijos de Coat: Amram, Izhar, Hebrón y Uziel, cuatro.
13 Los hijos de Amram: Aarón y Moisés. Y Aarón fue apartado para santificar las cosas santísimas, él y sus hijos para siempre, para quemar incienso delante de Yeshua, para ministrarle y para bendecir en su nombre para siempre.
14 Y en cuanto a Moisés, el hombre de Yahweh, sus hijos fueron contados en la tribu de Leví.
15 Los hijos de Moisés fueron Gersón y Eliezer.
16 De los hijos de Gersón, Sebuel fue el primero.
17 Y los hijos de Eliezer fueron Rehabías el primero. Y Eliezer no tuvo otros hijos; pero los hijos de Rehabías fueron muy numerosos.
18 De los hijos de Izhar, Selomit fue el primero.
19 De los hijos de Hebrón: Jerías el primero, Amarías el segundo, Jahaziel el tercero y Jecamán el cuarto.
20 De los hijos de Uziel: Micaía el primero y Jesaías el segundo.
21 Los hijos de Merari: Mahli y Musi. Los hijos de Mahli: Eleazar y Cis.
22 Y Eleazar murió y no tuvo hijos, sino hijas; y los hijos de Cis, hermanos de ellas, las tomaron por esposas.
23 Los hijos de Musi: Mahli, Eder y Jeremot, tres.
24 Estos fueron los hijos de Leví según las casas de sus padres, los jefes de las familias, como fueron contados por el número de los nombres, uno por uno, que hacían la obra para el servicio de la casa de Yahweh, desde la edad de veinte años en adelante.
25 Porque David dijo: Yahweh de Israel ha dado reposo a su pueblo, para que habite en Jerusalén para siempre;
26 y también en cuanto a los levitas: ya no tendrán que llevar el tabernáculo ni ninguno de sus utensilios para su servicio.
27 Porque conforme a las últimas palabras de David, los levitas fueron contados desde los veinte años en adelante;
28 porque su oficio era asistir a los hijos de Aarón para el servicio de la casa de Yahweh, en los atrios y en las cámaras, y en la purificación de todas las cosas santas, y en la obra del servicio de la casa de Yahweh;
29 tanto para los panes de la proposición como para la flor de harina para la ofrenda, y para las tortas sin levadura, y para lo cocido en sartén, y para lo frito, y para toda clase de medida y tamaño;
30 y para presentarse cada mañana a dar gracias y alabar a Yahweh, y asimismo por la tarde;
31 y para ofrecer todos los holocaustos a Yahweh en los días de reposo, en las lunas nuevas y en las fiestas señaladas, por número, conforme a la ordenanza que les fue dada, continuamente delante de Yeshua;
32 y para que guardaran el encargo del tabernáculo de reunión, y el encargo del lugar santo, y el encargo de los hijos de Aarón sus hermanos, en el servicio de la casa de Yahweh.
Capítulo 24
1 Estas son las divisiones de los hijos de Aarón. Los hijos de Aarón: Nadab, Abiú, Eleazar e Itamar.
2 Pero Nadab y Abiú murieron antes que su padre y no tuvieron hijos; por tanto, Eleazar e Itamar ejercieron el oficio de sacerdote.
3 Y David los repartió, a Sadoc de los hijos de Eleazar y a Ahimelec de los hijos de Itamar, según sus oficios en su servicio.
4 Y se hallaron más hombres principales entre los hijos de Eleazar que entre los hijos de Itamar, y así fueron divididos. Entre los hijos de Eleazar había dieciséis jefes de las casas de sus padres, y ocho entre los hijos de Itamar, según las casas de sus padres.
5 Así fueron divididos por suerte, unos con otros; porque los gobernadores del santuario y los gobernadores de la casa de Yahweh eran de los hijos de Eleazar y de los hijos de Itamar.
6 Y Semaías hijo de Natanael, escriba, uno de los levitas, los escribió delante del rey y de los príncipes, y de Sadoc el sacerdote, y de Ahimelec hijo de Abiatar, y delante de los jefes de las familias de los sacerdotes y levitas: se tomaba una casa principal para Eleazar y una para Itamar.
7 Y la primera suerte salió para Joiarib, la segunda para Jedaías,
8 la tercera para Harim, la cuarta para Seorim,
9 la quinta para Malquías, la sexta para Mijamín,
10 la séptima para Hacoz, la octava para Abías,
11 la novena para Jesúa, la décima para Secanías,
12 la undécima para Eliasib, la duodécima para Jaquim,
13 la decimotercera para Hupa, la decimocuarta para Jesebeab,
14 la decimoquinta para Bilga, la decimosexta para Imer,
15 la decimoséptima para Hezir, la decimoctava para Afses,
16 la decimonovena para Petaías, la vigésima para Jehezkel,
17 la vigesimoprimera para Jaquín, la vigesimosegunda para Gamul,
18 la vigesimotercera para Delaías, la vigesimocuarta para Maazías.
19 Estas fueron sus ordenaciones en su servicio para entrar en la casa de Yahweh, conforme a su costumbre, bajo la dirección de Aarón su padre, como Yahweh de Israel le había mandado.
20 Y los demás hijos de Leví fueron estos: de los hijos de Amram, Subael; de los hijos de Subael, Jehdías.
21 En cuanto a Rehabías: de los hijos de Rehabías, Isías fue el primero.
22 De los izharitas, Selomot; de los hijos de Selomot, Jahat.
23 Y los hijos de Hebrón: Jerías el primero, Amarías el segundo, Jahaziel el tercero, Jecamán el cuarto.
24 De los hijos de Uziel, Micaía; de los hijos de Micaía, Samir.
25 El hermano de Micaía fue Isías; de los hijos de Isías, Zacarías.
26 Los hijos de Merari fueron Mahli y Musi; los hijos de Jaazías: Beno.
27 Los hijos de Merari por Jaazías: Beno, Soham, Zacur e Ibri.
28 De Mahli descendió Eleazar, el cual no tuvo hijos.
29 En cuanto a Cis: el hijo de Cis fue Jerameel.
30 Los hijos también de Musi: Mahli, Eder y Jerimot. Estos fueron los hijos de los levitas según las casas de sus padres.
31 Estos también echaron suertes, al igual que sus hermanos los hijos de Aarón, en presencia del rey David, y de Sadoc, y de Ahimelec, y de los jefes de las familias de los sacerdotes y levitas, los padres principales al igual que sus hermanos menores.
Capítulo 25
1 Además, David y los capitanes del ejército apartaron para el servicio a los hijos de Asaf, de Hemán y de Jedutún, los cuales debían profetizar con arpas, con salterios y con címbalos; y el número de los obreros según su servicio fue:
2 De los hijos de Asaf: Zacur, José, Netanías y Asarela, hijos de Asaf bajo la dirección de Asaf, el cual profetizaba según la orden del rey.
3 De Jedutún: los hijos de Jedutún: Gedalías, Zeri, Jesaías, Hasabías y Matatías, seis, bajo la dirección de su padre Jedutún, el cual profetizaba con arpa para dar gracias y alabar a Yahweh.
4 De Hemán: los hijos de Hemán: Buquías, Matanías, Uziel, Sebuel y Jerimot, Hananías, Hanani, Eliata, Gidalti y Romanti-ezer, Josbecasa, Maloti, Hotir y Mahaziot;
5 Todos estos fueron hijos de Hemán, vidente del rey en las palabras de Yahweh, para exaltar el cuerno. Y Yahweh dio a Hemán catorce hijos y tres hijas.
6 Todos estos estaban bajo la dirección de su padre para el canto en la casa de Yahweh, con címbalos, salterios y arpas, para el servicio de la casa de Yahweh, según la orden del rey a Asaf, Jedutún y Hemán.
7 Y el número de ellos, con sus hermanos instruidos en los cánticos de Yahweh, todos los que eran hábiles, fue de doscientos ochenta y ocho.
8 Y echaron suertes, guardia contra guardia, tanto el pequeño como el grande, el maestro como el discípulo.
9 Y la primera suerte salió por Asaf, para José; la segunda para Gedalías, quien con sus hermanos e hijos eran doce;
10 la tercera para Zacur; él, sus hijos y sus hermanos eran doce;
11 la cuarta para Izri; él, sus hijos y sus hermanos eran doce;
12 la quinta para Netanías; él, sus hijos y sus hermanos eran doce;
13 la sexta para Buquías; él, sus hijos y sus hermanos eran doce;
14 la séptima para Jesarela; él, sus hijos y sus hermanos eran doce;
15 la octava para Jesaías; él, sus hijos y sus hermanos eran doce;
16 la novena para Matanías; él, sus hijos y sus hermanos eran doce;
17 la décima para Simei; él, sus hijos y sus hermanos eran doce;
18 la undécima para Azareel; él, sus hijos y sus hermanos eran doce;
19 la duodécima para Hasabías; él, sus hijos y sus hermanos eran doce;
20 la decimotercera para Subael; él, sus hijos y sus hermanos eran doce;
21 la decimocuarta para Matatías; él, sus hijos y sus hermanos eran doce;
22 la decimoquinta para Jeremot; él, sus hijos y sus hermanos eran doce;
23 la decimosexta para Hananías; él, sus hijos y sus hermanos eran doce;
24 la decimoséptima para Josbecasa; él, sus hijos y sus hermanos eran doce;
25 la decimoctava para Hanani; él, sus hijos y sus hermanos eran doce;
26 la decimonovena para Maloti; él, sus hijos y sus hermanos eran doce;
27 la vigésima para Eliata; él, sus hijos y sus hermanos eran doce;
28 la vigesimoprimera para Hotir; él, sus hijos y sus hermanos eran doce;
29 la vigesimosegunda para Gidalti; él, sus hijos y sus hermanos eran doce;
30 la vigesimotercera para Mahaziot; él, sus hijos y sus hermanos eran doce;
31 la vigesimocuarta para Romanti-ezer; él, sus hijos y sus hermanos eran doce.
Capítulo 26
1 En cuanto a las divisiones de los porteros: de los coreítas fue Meselemías hijo de Coré, de los hijos de Asaf.
2 Y los hijos de Meselemías fueron: Zacarías el primogénito, Jediael el segundo, Zebadías el tercero, Jatniel el cuarto,
3 Elam el quinto, Johanán el sexto, Elioenai el séptimo.
4 Además, los hijos de Obed-edom fueron: Semaías el primogénito, Jozabad el segundo, Joa el tercero, Sacar el cuarto y Natanael el quinto,
5 Amiel el sexto, Isacar el séptimo, Peultai el octavo; porque Yeshua lo había bendecido.
6 También a Semaías su hijo le nacieron hijos que gobernaban en la casa de su padre, porque eran hombres muy valerosos.
7 Los hijos de Semaías: Otni, Rafael, Obed y Elzabad, cuyos hermanos eran hombres fuertes, Eliú y Semaquías.
8 Todos estos de los hijos de Obed-edom, ellos y sus hijos y sus hermanos, hombres capaces y con fuerza para el servicio, fueron sesenta y dos de Obed-edom.
9 Y Meselemías tuvo hijos y hermanos, hombres fuertes, dieciocho.
10 También Hosa, de los hijos de Merari, tuvo hijos: Simri el primero (aunque no era el primogénito, su padre lo puso por primero),
11 Hilcías el segundo, Tebalías el tercero, Zacarías el cuarto; todos los hijos y hermanos de Hosa fueron trece.
12 Entre estos estaban las divisiones de los porteros, entre los hombres principales, con guardias unos frente a otros, para ministrar en la casa de Yeshua.
13 Y echaron suertes, tanto el pequeño como el grande, según las casas de sus padres, para cada puerta.
14 Y la suerte del oriente cayó a Selemías. Entonces echaron suertes para Zacarías su hijo, consejero sabio, y su suerte salió hacia el norte.
15 A Obed-edom, hacia el sur; y a sus hijos, la casa de Asupim.
16 A Supim y a Hosa salió la suerte hacia el occidente, junto a la puerta de Salequet, en la calzada de la subida, guardia frente a guardia.
17 Al oriente había seis levitas, al norte cuatro al día, al sur cuatro al día, y hacia Asupim de dos en dos.
18 En Parbar, hacia el occidente, cuatro en la calzada y dos en Parbar.
19 Estas son las divisiones de los porteros entre los hijos de Coré y entre los hijos de Merari.
20 Y de los levitas, Ahías estaba sobre los tesoros de la casa de Yahweh y sobre los tesoros de las cosas dedicadas.
21 En cuanto a los hijos de Laadán: los hijos de Laadán el gersonita, jefes de familias, es decir, de Laadán el gersonita, fueron Jehieli.
22 Los hijos de Jehieli: Zetam y Joel su hermano, los cuales estaban sobre los tesoros de la casa de Yahweh.
23 De los amramitas, de los izharitas, de los hebronitas y de los uzielitas:
24 Y Sebuel hijo de Gersón, hijo de Moisés, era jefe sobre los tesoros.
25 Y sus hermanos por parte de Eliezer: Rehabías su hijo, Jesaías su hijo, Joram su hijo, Zicri su hijo y Selomit su hijo.
26 Este Selomit y sus hermanos estaban sobre todos los tesoros de las cosas dedicadas que el rey David, los jefes de las familias, los capitanes de millares y de centenas y los capitanes del ejército habían dedicado.
27 Del botín ganado en las batallas dedicaron para mantener la casa de Yahweh.
28 Y todo lo que Samuel el vidente, Saúl hijo de Cis, Abner hijo de Ner y Joab hijo de Sarvia habían dedicado, y todo el que había dedicado algo, estaba bajo la mano de Selomit y de sus hermanos.
29 De los izharitas, Quenanías y sus hijos estaban sobre los asuntos exteriores de Israel, como oficiales y jueces.
30 Y de los hebronitas, Hasabías y sus hermanos, hombres valerosos, mil setecientos, eran oficiales entre los de Israel a este lado del Jordán, hacia el occidente, en todos los asuntos de Yahweh y en el servicio del rey.
31 Entre los hebronitas, Jerías era el jefe, entre los hebronitas según las generaciones de sus padres. En el año cuarenta del reinado de David fueron buscados, y se hallaron entre ellos hombres muy valerosos en Jazer de Galaad.
32 Y sus hermanos, hombres valerosos, eran dos mil setecientos jefes de familias, a quienes el rey David puso por gobernadores sobre los rubenitas, los gaditas y la media tribu de Manasés, para todo asunto concerniente a Yahweh y los asuntos del rey.
Capítulo 27
1 Y los hijos de Israel según su número, es decir, los jefes de las familias y los capitanes de millares y de centenas, y sus oficiales que servían al rey en todo asunto de las divisiones, las cuales entraban y salían mes tras mes durante todos los meses del año, eran en cada división veinticuatro mil.
2 Sobre la primera división para el primer mes estaba Jasobeam hijo de Zabdiel; y en su división había veinticuatro mil.
3 De los hijos de Fares era el jefe de todos los capitanes del ejército para el primer mes.
4 Y sobre la división del segundo mes estaba Dodai el ahoíta, y en su división también Miclot era el jefe; en su división había también veinticuatro mil.
5 El tercer capitán del ejército para el tercer mes era Benaía hijo de Joiada, sacerdote principal; y en su división había veinticuatro mil.
6 Este es aquel Benaía que era valiente entre los treinta y sobre los treinta; y en su división estaba Amizabad su hijo.
7 El cuarto capitán para el cuarto mes era Asael hermano de Joab, y después de él Zebadías su hijo; y en su división había veinticuatro mil.
8 El quinto capitán para el quinto mes era Samhut el izraíta; y en su división había veinticuatro mil.
9 El sexto capitán para el sexto mes era Ira hijo de Iques el tecoíta; y en su división había veinticuatro mil.
10 El séptimo capitán para el séptimo mes era Heles el pelonita, de los hijos de Efraín; y en su división había veinticuatro mil.
11 El octavo capitán para el octavo mes era Sibecai el husatita, de los zeraítas; y en su división había veinticuatro mil.
12 El noveno capitán para el noveno mes era Abiezer el anatotita, de los benjamitas; y en su división había veinticuatro mil.
13 El décimo capitán para el décimo mes era Maharai el netofatita, de los zeraítas; y en su división había veinticuatro mil.
14 El undécimo capitán para el undécimo mes era Benaía el piratonita, de los hijos de Efraín; y en su división había veinticuatro mil.
15 El duodécimo capitán para el duodécimo mes era Heldai el netofatita, de Otoniel; y en su división había veinticuatro mil.
16 Además, sobre las tribus de Israel: el príncipe de los rubenitas era Eliezer hijo de Zicri; de los simeonitas, Sefatías hijo de Maaca;
17 de los levitas, Hasabías hijo de Kemuel; de los aaronitas, Sadoc;
18 de Judá, Eliú, uno de los hermanos de David; de Isacar, Omri hijo de Micael;
19 de Zabulón, Ismaías hijo de Abdías; de Neftalí, Jerimot hijo de Azriel;
20 de los hijos de Efraín, Oseas hijo de Azazías; de la media tribu de Manasés, Joel hijo de Pedaías;
21 de la media tribu de Manasés en Galaad, Iddo hijo de Zacarías; de Benjamín, Jaasiel hijo de Abner;
22 de Dan, Azareel hijo de Jeroham. Estos fueron los príncipes de las tribus de Israel.
23 Pero David no tomó el número de los de veinte años abajo, porque Yahweh había dicho que multiplicaría a Israel como las estrellas del cielo.
24 Joab hijo de Sarvia comenzó a contar, pero no acabó, porque por ello cayó ira sobre Israel; y el número no fue puesto en la cuenta de las crónicas del rey David.
25 Y sobre los tesoros del rey estaba Azmavet hijo de Adiel; y sobre los almacenes en los campos, en las ciudades, en las aldeas y en las torres estaba Jonatán hijo de Uzías;
26 y sobre los que hacían la obra del campo para la labranza de la tierra estaba Ezri hijo de Quelub;
27 y sobre las viñas estaba Simei el ramatita; sobre el fruto de las viñas para las bodegas de vino estaba Zabdi el sifmita;
28 y sobre los olivares y los sicómoros que había en las llanuras bajas estaba Baal-hanán el gederita; y sobre las bodegas de aceite estaba Joás;
29 y sobre el ganado que pastaba en Sarón estaba Sitrai el saronita; y sobre el ganado que estaba en los valles estaba Safat hijo de Adlai;
30 sobre los camellos también estaba Obil el ismaelita; y sobre las asnas estaba Jehdías el meronotita;
31 y sobre el ganado menor estaba Jaziz el agareno. Todos estos fueron los administradores de la hacienda que era del rey David.
32 También Jonatán, tío de David, era consejero, hombre sabio y escriba; y Jehiel hijo de Hacmoni estaba con los hijos del rey;
33 y Ahitofel era consejero del rey; y Husai el arquita era amigo del rey;
34 y después de Ahitofel estaban Joiada hijo de Benaía y Abiatar; y el general del ejército del rey era Joab.
Capítulo 28
1 Y David reunió en Jerusalén a todos los príncipes de Israel, los príncipes de las tribus y los capitanes de las compañías que servían al rey por turnos, y los capitanes de millares y los capitanes de centenas, y los administradores de toda la hacienda y posesiones del rey y de sus hijos, con los oficiales, los hombres valientes y todos los hombres de valor.
2 Entonces el rey David, puesto en pie, dijo: Oídme, hermanos míos y pueblo mío: En cuanto a mí, tuve en mi corazón edificar una casa de reposo para el arca del pacto de Yeshua y para el estrado de nuestro Yeshua, y había hecho los preparativos para edificar;
3 pero Yahweh me dijo: Tú no edificarás casa a mi nombre, porque eres hombre de guerra y has derramado sangre.
4 Sin embargo, Yahweh de Israel me escogió de entre toda la casa de mi padre para que fuera rey sobre Israel para siempre; porque ha escogido a Judá por príncipe, y de la casa de Judá, a la casa de mi padre; y entre los hijos de mi padre le agradó ponerme por rey sobre todo Israel;
5 y de todos mis hijos (porque Yahweh me ha dado muchos hijos) escogió a Salomón mi hijo para que se siente en el trono del reino de Yahweh sobre Israel.
6 Y me dijo: Salomón tu hijo, él edificará mi casa y mis atrios, porque yo lo he escogido por hijo, y yo le seré padre.
7 Además, afirmaré su reino para siempre, si él se mantiene firme en cumplir mis mandamientos y mis juicios, como en este día.
8 Ahora, pues, a la vista de todo Israel, congregación de Yahweh, y a oídos de nuestro Yahweh, guardad y buscad todos los mandamientos de Yahweh vuestro Yahweh, para que poseáis esta buena tierra y la dejéis en herencia a vuestros hijos después de vosotros para siempre.
9 Y tú, Salomón hijo mío, conoce a Yahweh de tu padre y sírvele con corazón perfecto y con ánimo voluntario, porque Yahweh escudriña todos los corazones y entiende toda imaginación de los pensamientos. Si tú lo buscas, lo hallarás; pero si lo dejas, él te desechará para siempre.
10 Mira ahora, porque Yahweh te ha escogido para que edifiques una casa para el santuario; esfuérzate y hazla.
11 Entonces David dio a Salomón su hijo el modelo del pórtico, y de sus casas, y de sus tesorerías, y de sus aposentos altos, y de sus cámaras interiores, y del lugar del propiciatorio,
12 y el modelo de todo lo que tenía por el espíritu, de los atrios de la casa de Yahweh, y de todas las cámaras en derredor, de las tesorerías de la casa de Yahweh y de las tesorerías de las cosas dedicadas;
13 también para las divisiones de los sacerdotes y de los levitas, y para toda la obra del servicio de la casa de Yahweh, y para todos los utensilios del servicio en la casa de Yahweh.
14 Dio oro al peso para las cosas de oro, para todos los utensilios de toda clase de servicio; también plata para todos los utensilios de plata al peso, para todos los utensilios de toda clase de servicio;
15 el peso también para los candelabros de oro y para sus lámparas de oro, al peso para cada candelabro y para sus lámparas; y para los candelabros de plata al peso, tanto para el candelabro como para sus lámparas, conforme al uso de cada candelabro.
16 Y dio al peso oro para las mesas de los panes de la proposición, para cada mesa; y asimismo plata para las mesas de plata;
17 también oro puro para los garfios, las palanganas y las copas; y para las tazas de oro dio oro al peso para cada taza, y asimismo plata al peso para cada taza de plata;
18 y para el altar del incienso, oro refinado al peso; y oro para el modelo del carro de los querubines, que extendían sus alas y cubrían el arca del pacto de Yeshua.
19 Todo esto, dijo David, me hizo entender Yahweh por escrito, por su mano sobre mí, todas las obras de este modelo.
20 Y David dijo a Salomón su hijo: Esfuérzate y sé valiente, y hazlo; no temas ni desmayes, porque Yeshua, mi Yeshua, estará contigo; no te dejará ni te desamparará, hasta que acabes toda la obra para el servicio de la casa de Yahweh.
21 Y he aquí, las divisiones de los sacerdotes y de los levitas estarán contigo para todo el servicio de la casa de Yahweh; y estará contigo para toda clase de obra todo hombre voluntario y hábil, para toda clase de servicio; también los príncipes y todo el pueblo estarán enteramente a tus órdenes.
Capítulo 29
1 Además, el rey David dijo a toda la congregación: Salomón mi hijo, a quien solo ha escogido Yahweh, es aún muchacho y tierno, y la obra es grande, porque el palacio no es para hombre, sino para Yahweh Yahweh.
2 Y yo he preparado con todas mis fuerzas para la casa de mi Yahweh el oro para las cosas de oro, y la plata para las cosas de plata, y el bronce para las cosas de bronce, el hierro para las cosas de hierro, y la madera para las cosas de madera; piedras de ónice y piedras para engastar, piedras brillantes y de diversos colores, y toda clase de piedras preciosas, y piedras de mármol en abundancia.
3 Además, porque he puesto mi afecto en la casa de mi Yahweh, tengo de mi propio tesoro, de oro y plata, lo cual he dado para la casa de mi Yahweh, además de todo lo que he preparado para la casa santa;
4 tres mil talentos de oro, del oro de Ofir, y siete mil talentos de plata refinada, para cubrir con ello las paredes de las casas;
5 el oro para las cosas de oro, y la plata para las cosas de plata, y para toda clase de obra que ha de hacerse por manos de artífices. ¿Y quién quiere consagrar hoy su servicio a Yahweh?
6 Entonces los jefes de las familias y los príncipes de las tribus de Israel, y los capitanes de millares y de centenas, con los administradores de la obra del rey, ofrecieron voluntariamente,
7 y dieron para el servicio de la casa de Yahweh, de oro, cinco mil talentos y diez mil dracmas, y de plata diez mil talentos, y de bronce dieciocho mil talentos, y cien mil talentos de hierro.
8 Y los que tenían piedras preciosas las dieron para el tesoro de la casa de Yahweh, por mano de Jehiel el gersonita.
9 Y el pueblo se regocijó porque ofrecieron voluntariamente, porque con corazón perfecto ofrecieron voluntariamente a Yahweh; también el rey David se regocijó con gran gozo.
10 Por lo cual David bendijo a Yahweh delante de toda la congregación; y David dijo: Bendito seas tú, Yahweh de Israel nuestro padre, desde la eternidad y hasta la eternidad.
11 Tuya es, oh Yahweh, la grandeza, y el poder, y la gloria, y la victoria, y la majestad; porque todo lo que hay en el cielo y en la tierra es tuyo; tuyo es el reino, oh Yahweh, y tú eres exaltado como cabeza sobre todo.
12 Las riquezas y el honor proceden de ti, y tú reinas sobre todo; y en tu mano está el poder y la fuerza, y en tu mano está el engrandecer y dar fuerza a todos.
13 Ahora, pues, nuestro Yahweh, nosotros te damos gracias y alabamos tu glorioso nombre.
14 Pero ¿quién soy yo, y qué es mi pueblo, para que pudiéramos ofrecer voluntariamente cosas semejantes? Porque todo procede de ti, y de lo tuyo te hemos dado.
15 Porque nosotros somos extranjeros delante de ti, y peregrinos, como todos nuestros padres; nuestros días sobre la tierra son como una sombra, y no hay permanencia.
16 Oh Yahweh nuestro Yahweh, toda esta abundancia que hemos preparado para edificarte una casa para tu santo nombre procede de tu mano, y todo es tuyo.
17 Yo sé también, mi Yahweh, que tú pruebas el corazón y te agrada la rectitud. En cuanto a mí, en la rectitud de mi corazón he ofrecido voluntariamente todas estas cosas; y ahora he visto con gozo a tu pueblo, que está aquí presente, ofrecerte voluntariamente.
18 Oh Yahweh de Abraham, de Isaac y de Israel, nuestros padres, conserva esto para siempre en la imaginación de los pensamientos del corazón de tu pueblo, y prepara su corazón hacia ti;
19 y da a Salomón mi hijo un corazón perfecto, para que guarde tus mandamientos, tus testimonios y tus estatutos, y para que haga todas estas cosas, y edifique el palacio para el cual he hecho provisión.
20 Y David dijo a toda la congregación: Bendecid ahora a Yahweh vuestro Yahweh. Y toda la congregación bendijo a Yahweh de sus padres, e inclinaron sus cabezas y adoraron a Yahweh y al rey.
21 Y sacrificaron sacrificios a Yahweh y ofrecieron holocaustos a Yahweh, al día siguiente de aquel día, mil becerros, mil carneros y mil corderos, con sus libaciones, y sacrificios en abundancia para todo Israel;
22 y comieron y bebieron delante de Yeshua en aquel día con gran alegría. E hicieron rey por segunda vez a Salomón hijo de David, y lo ungieron para Yahweh como príncipe principal, y a Sadoc por sacerdote.
23 Entonces Salomón se sentó en el trono de Yahweh como rey en lugar de David su padre, y fue prosperado; y todo Israel le obedeció.
24 Y todos los príncipes, y los hombres valientes, y también todos los hijos del rey David, se sometieron al rey Salomón.
25 Y Yahweh engrandeció en gran manera a Salomón a la vista de todo Israel, y le dio tal majestad real como no la había tenido ningún rey antes de él en Israel.
26 Así David hijo de Isaí reinó sobre todo Israel.
27 Y el tiempo que reinó sobre Israel fue cuarenta años; siete años reinó en Hebrón, y treinta y tres años reinó en Jerusalén.
28 Y murió en buena vejez, llenos sus días de riquezas y de honor; y Salomón su hijo reinó en su lugar.
29 Y los hechos del rey David, primeros y postreros, he aquí que están escritos en el libro de Samuel el vidente, y en el libro de Natán el profeta, y en el libro de Gad el vidente,
30 con todo su reinado y su poder, y los tiempos que pasaron sobre él, y sobre Israel, y sobre todos los reinos de los países.